• 03:14pm  Ángela Carrasco y el Cigala, sentimiento y pasión, en República Dominicana

  • 03:09pm  Argentina expresa su más enérgica condena al ataque terrorista en Barcelona

  • 03:05pm  Boudebouz y Júnior siguen de baja, y Tello apunta a su estreno en el Camp Nou

  • 03:05pm  El secretario general de la OTAN condena el atentado de Barcelona

  • 03:03pm  Gentiloni manifiesta cercanía con autoridades españolas tras atentado

  • 03:02pm  Opositores venezolanos se solidarizan con España tras atentado terrorista

  • 03:01pm  Honduras condena el atentado en Barcelona y envía condolencias a familiares

  • 03:00pm  Perú tiene desplegados cerca de 10.000 militares en su mayor cuenca cocalera

  • 03:00pm  Bachelet rechaza atentado en Barcelona y se solidariza con víctimas

  • 03:00pm  Messi: No nos vamos a rendir

  • 02:58pm  El canciller dominicano lamenta el atentado terrorista en Barcelona

  • 02:58pm  Justin Trudeau condena el atentado de Barcelona y ofrece sus condolencias

  • 02:58pm  El papa Francisco reza por las víctimas del atentado en Barcelona

  • 02:58pm  Leo Messi aboga por vivir en un mundo de paz

  • 02:58pm  El petróleo Brent sube un 1,31 % y cierra en 50,93 dólares




Porlamar
19 de agosto de 2017





EL TIEMPO EN MARGARITA 26°C






El fin de los “Lincheros”
Los” Lincheros” destruían imprentas, saqueaban e incendiaban casas, acababan con reuniones y manifestaciones, apaleaban a pacíficos ciudadanos y no tenían reparo en maltratar a familias enteras. A tal punto llegaban las tropelías de los desadaptados oficialistas.
Carlos Villalba Luna villalbaluna@gmail.com

16 May, 2017 | A finales del “Monagato”, en el gobierno de José Ruperto Monagas, el régimen contaba con grupos de civiles al margen de la ley, llamados “Lincheros”, quienes al estilo del juez Lynch quien dio nombre a la palabra linchar- actuaban como fuerza represiva, siendo capaces de cualquier desafuero, bajo el ojo contento de las autoridades.
Los” Lincheros” destruían imprentas, saqueaban e incendiaban casas, acababan con reuniones y manifestaciones, apaleaban a pacíficos ciudadanos y no tenían reparo en maltratar a familias enteras. A tal punto llegaban las tropelías de los desadaptados oficialistas.

Ordenado por José Ruperto, intentaron masacrar a Antonio Guzmán Blanco y a todos los presentes en una fiesta que el después denominado “Ilustre Americano”, ofreció a lo más granado de la Caracas mantuana, personajes del mundo económico y representantes de Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Holanda, Italia y España.

Guzmán tuvo que huir en destierro hacia Curazao; pero antes vociferó que ya vengaría la afrenta. Los desmanes del régimen estallaron en indignación. La gente protestaba en todas partes, los curas desde sus púlpitos, los profesores en la universidad, los comerciantes en sus tiendas y los militares en sus cuarteles. Así cayó el “Monagato”, y comenzó el brillo de Antonio.

Al regresar Guzmán, los “Lincheros” fueron borrados de las calles; cazados por órdenes del nuevo jefe de Venezuela, o eliminados por el desquite del pueblo, cansado de sus arbitrariedades. Buen espejo histórico en donde mirarse los paramilitares armados del gobierno, una vez superada la actual barbarie.




Contenido relacionado












Locales | Sucesos | Afición Deportiva | Nacionales | Internacionales | Gente Feliz | Vida de Hoy | Juan Griego | Opinión


Nosotros | HISTORIA | MISIÓN, VISIÓN Y VALORES