Porlamar
23 de abril de 2018





EL TIEMPO EN MARGARITA 24°C






El miedo frena, la fe impulsa
Quien está dispuesto a servir siempre va a recibir… si así lo permite. Hay dos maneras de conseguir un trabajo: ir de empresa en empresa metiendo currículum, o comenzando a servir para demostrar que estamos capacitados para el trabajo.
Joselyn Quintero

20 May, 2017 | ¿Cómo hablar de la fe al hablar del dinero? La verdad, es que vivimos en un mundo que se parece dividir entre lo pragmático terrenal y el idilio espiritual. Esta semana vamos a hablar del problema que surge cuando vivimos la prosperidad desde la separación interior.

El dinero es la bendición de los talentos

Quien está dispuesto a servir siempre va a recibir… si así lo permite. Hay dos maneras de conseguir un trabajo: ir de empresa en empresa metiendo currículum, o comenzando a servir para demostrar que estamos capacitados para el trabajo.

Siempre le digo a mis estudiantes de armonía financiera y a quienes hago mentoring de emprendimiento, que la única forma de abrir el canal del dinero, es sirviendo. Y estoy hablando del dinero que se siente tranquilo, el dinero amable que viene a darnos tranquilidad, sobre un negocio que más que transacciones, crea relaciones. Obviamente hay quienes escogen el camino del truco para obtener beneficios, pero ahí sólo hay dinero, no hay prosperidad ni hay sustento a largo plazo.

Puedes sentarte hoy en la puerta de tu casa a decir que no hay trabajo, o puedes irte a la primera tienda y ofrecerte como voluntario. Lo primero es miedo, lo segundo es un acto de fe.

Lo verdaderamente necesario nunca escasea

De los miedos contemporáneos, el miedo de perder dinero tiene un poder irracional casi incontrolable. Cuando vivimos desde la separación y el abandono, la pérdida más pequeña se convierte en un terrible dolor. Aún creemos que Dios nos abandona, a pesar de vivir en un planeta sencillamente mágico.

Repetidas historias, a nivel mundial y en diferentes momentos de la historia humana, han demostrado que en medio de la nada, todo resurge. Insistimos en quedarnos con lo que ven nuestros ojos, que no es más que el resultado de lo que sucedió ayer. Cada día tenemos la posibilidad de comenzar de nuevo, pero para ello sólo se necesita fe. Necesitamos una generación de personas que crean para ver, y ellos son los materializarán la vida que sueñan.

No importa cuánto tengas, tu siempre estás sostenido por Dios. Tengas poco o tengas mucho.




Contenido relacionado












Locales | Sucesos | Afición Deportiva | Nacionales | Internacionales | Gente Feliz | Vida de Hoy | Juan Griego | Opinión


Nosotros | HISTORIA | MISIÓN, VISIÓN Y VALORES