Porlamar
17 de octubre de 2018





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Gente Feliz
Muchos o tal vez pocos, que tenemos fe en el potencial de esta tierra bendita. Y confiamos que en algún momento retornará la prosperidad para todos, que este aprendizaje del presente significa para nosotros un valioso activo para la vida, en cualquier lugar donde nos corresponda desenvolvernos. Se ha desatado la inspiración y la creatividad en muchos campos del quehacer margariteño, porque los dones y talentos no se pierden, solo hay que estimularlos.
Mariela Contramaestre

Marcela Jokin, Mónica Cagua, empanadera de Los Robles e Inés Ruiz, especialista en empanadas de chicharrón de pescado.

19 Jul, 2018 |

CAMBIO PARA BIEN
Gracias a la oportuna decisión de modificar la frecuencia de edición de Sol de Margarita, de diario a semanario, reaparece impresa la sección de sociales Gente Feliz, publicación emblemática de la Isla, que recoge la cara alegre de la vida en los distintos ámbitos donde se desarrolla actividad festiva. Tal vez algunas personas que lean esta columna comenten para sus adentros: "¿…y quién va a estar alegre en estos tiempos?... cuando aquí no se puede vivir, todo está carísimo, el dinero no alcanza, un cartón de huevos cuesta más que su sueldo mínimo, etc, etc…". Pero, estoy convencida de que hay que cambiar la programación mental, porque desde cada individualidad que se enfoca solo en lo negativo, en la incomodidad y el pesimismo, se va creando una especie de "nube negra" alrededor que enturbia el espíritu y no permite ver opciones positivas y alentadoras, como por ejemplo, seguir vivienda en la Isla de Margarita en paz consigo mismo y con su entorno. Y seguir creciendo con fe. Les sugiero, entonces, que se aparten de las "nubes negras".

Les confieso que en el periódico también "el mundo se nos puso chiquitico": veníamos consumiendo a diario la materia prima, con serios obstáculos para reponerla, léase papel, planchas para imprimir, entre otros insumos; algunas maquinarias comienzan a pedir repuestos que no se consiguen o son excesivamente costosos; empleados en cargos claves casi huyen en estampida buscando mejores ingresos en otras latitudes y pare de contar, problema tras problema.

Pero no nos amilanamos y en equipo decidimos pararnos firmes en el presente, revisar cuánto amor tenemos por nuestra profesión, por el periódico, por el servicio que ofrece a la comunidad, y por la isla de Margarita que hoy más que nunca necesita gente que la ame, bonito, desde el corazón. Así como en otros tiempos esta región y su pueblo abrieron las puertas para generarle prosperidad y fortuna a venezolanos y extranjeros que multiplicaron aquí sus capitales, y forjaron talentos, ahora los llevan a otras latitudes y se marchan sin dejar semillas ni legado, sentimos que hoy en la Isla y entre su gente necesitamos cultivar la lealtad, el amor por lo nuestro, con presencia activa.

Y me acojo a lo dicho en una conferencia por el escritor y líder espiritual contemporáneo Eckart Tolle: "La vida no es un viaje organizado. Es una aventura llena de incertidumbre que nos ayuda a evolucionar y además, tenemos el derecho a equivocarnos".

¿QUIÉNES NOS QUEDAMOS?
Muchos o tal vez pocos, que tenemos fe en el potencial de esta tierra bendita. Y confiamos que en algún momento retornará la prosperidad para todos, que este aprendizaje del presente significa para nosotros un valioso activo para la vida, en cualquier lugar donde nos corresponda desenvolvernos. Se ha desatado la inspiración y la creatividad en muchos campos del quehacer margariteño, porque los dones y talentos no se pierden, solo hay que estimularlos. Los podemos palpar, por ejemplo, objetivamente, en las ferias y festivales gastronómicos que se desarrollan en los distintos municipios del estado, con variedad de productos artesanales y el máximo aprovechamiento de materia prima autóctona, el auge del movimiento de emprendedores de todas las edades y clases sociales, lo cual en la época del oro del Puerto Libre era despreciado, porque nuestra atención estaba centrada en los productos importados y en la gastronomía foránea. Los sabores han penetrado en los recintos de los restaurantes de lujo y son degustados con gestos de aprobación por paladares exigentes.

EL AUGE DE LA DULCERÍA CRIOLLA

Foto: CORTESÍA

Krusbery Valerio y Edny Páez, dos chef margariteñas de las nuevas generaciones. / Foto: CORTESÍA

Una interesante experiencia que confirma lo antes dicho fue el encuentro denominado "Tardes de Dulzura", realizado en el Instituto Culinario y Turístico del Caribe (ICTC) fundado por el chef Sumito Estévez en La Asunción, donde su directora, la periodista y chef Inés Ruiz, convocó a un conversatorio sobre postres y dulcería criolla que reunió a un nutrido público amante de dicha especialidad gastronómica. Las ponentes, dos prestigiosas chef de la Isla, Krusbery Valerio, especialista en dulcería tradicional venezolana y Edny Páez, cuya especialidad son los brownies, chocolatería y bombonería y está próxima a inaugurar su pastelería en Los Robles, que llevará el nombre de "Arroz con leche".

Nos enteramos, a través de Krusbery Valerio, que hoy en día hacer dulces sin azúcar es una tendencia bastante generalizada, en unos casos por moda, en otros por cuidar la salud, utilizando el azúcar natural de las frutas. Comentaba la chef asuntina que en vista de que la "situación país" invita a reinventarse, estamos mirando más hacia nosotros mismos, muy al corazón tricolor venezolano. "La dulcería tradicional venezolana nos hace trabajar con papelón, sin azúcar, y nos mueve a utilizar los almidones naturales de algunos tubérculos, como es el caso de la yuca, auyama, batata, que son nobles y no requieren esas preparaciones con harina de trigo añadida, solamente con ellos es suficiente".

Entre los postres bandera de su menú menciona un clásico: el tequiche, seguido del majarete, arroz con coco y para honrar a su madre Cruz Guerra, el dulce de limón. Otra de sus especialidades es el buñuelo de yuca bañado con un sirope de naranja y pimienta guayabita, que degustamos durante la "dulce tarde". Lo recomiendo: ¡delicioso! Sugiere Krusbery Valerio que no debería faltar en ningún restaurante de Venezuela la representación de un dulce típico venezolano, como por ejemplo el dulce de lechosa, además de otro que está en el tapete y que califica como fabuloso: el dulce de berenjena con piel y hojas de higo.

Foto: CORTESÍA

Enrique Valerio. / Foto: CORTESÍA

LA EMPANADERÍA DE LOS VALERIO
De la tradición de los Valerio-Guerra, una familia margariteña, nacida y residenciada en la calle Girardot de La Asunción, surge un negocio que es hoy el "boom" para desayunar sabroso. Se trata de "La Empanadería", inspirada en las tradicionales empanadas que hacía la abuela, la gran jefa, Tomasa Guerra (una hacendosa mujer experta en fogones que hasta fue cocinera de Don Rómulo Gallegos), para que desayunaran hijos y nietos. Y se las acompañaba con malta, sola o con leche pasteurizada, lo cual era motivo de fiesta.

Debajo de una frondosa mata de mango conversé con Enrique Valerio (hermano de la chef Krusbery Valerio) uno de los líderes de la familia. De paso, probé las deliciosas empanadas que promueve el menú con inusuales rellenos. Me quité un antojo y "despaché" tres de ellas, una de capresa, otra de chicharrón y una tercera de morcilla. El quiosco donde funciona fue construido hace algunos años por la abuela Cruz Guerra después que la jubilaron como maestra, para vender periódicos y chucherías, pero finalmente cerró. El año pasado, por estas fechas, sus hijos, encabezados por Enrique, decidieron abrir y vender las tradicionales empanadas de la abuela, tarea en la que hoy en día participan todos los Valerio Guerra, que son buenos para la cocina. Hoy el sitio es centro de reunión de residentes y visitantes y, especialmente, de "los panas" de la familia. De allí el origen del nombre: Empanadería.

Cada domingo tienen un chef o un amigo es invitado para que prepare su relleno favorito. La pasada semana estuvieron las chef Inés Ruiz y Marcela Jokin. Este domingo visitan la Empanadería dos famosos, Rubén Santiago de Margarita y el chef del Amazonas, Nelson Méndez, con rellenos típicos de esa región. Cada quien preparará el guiso de acuerdo a su especialidad. Uno, pastel de chucho y el segundo, tal vez nos sirva empanadas de hormigas u otra especialidad de la selva. De allí el eslogan del sitio: "Todo cabe dentro de una empanada".

Foto: CORTESÍA

Sergio "Gato" Gallardo, productor musical de la cuña de Sol de Margarita. / Foto: CORTESÍA

GRATITUD

Foto: CORTESÍA

Vladimir Rojas, la voz emblemática de la Isla. / Foto: CORTESÍA

Punto y aparte para agradecer a las amistades por sus palabras de estímulo a este proyecto de seguir dando vida a Sol de Margarita semanario impreso, a los compañeros de trabajo leales y consecuentes, que confían en la fortaleza de este medio y en particular a la diseñadora Carolina Pérez Rodríguez, un ángel protector, profesional integral que ha sacrificado sus espacios profesionales en su empresa privada para apoyarnos en esta histórica transición. Gracias a mi querido amigo Sergio "Gato" Gallardo, que puso a disposición su talento, creatividad y profesionalismo, para producir la excelente cuña promocional de Sol de Margarita, donde además tocó percusión y piano; a su gente de Percubass Trío, Juancho Rojas Suárez, en el cuatro y Juan Carlos Zabala en el bajo, quienes realizaron el acompañamiento, con la magia del ingeniero de sonido y grabación, el joven Luis Sosa. Y para acentuar el toque margariteño, en la locución contamos con la cálida voz del cantante y locutor Vladimir Rojas, amigo nuestro de toda la vida, una voz emblemática de la isla de Margarita.




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