Porlamar
22 de marzo de 2019





EL TIEMPO EN MARGARITA 25°C






Tomás Sánchez: 100 años rebosante de salud y alegría
-Como sancocho de ocumo, cambur y yuca. Me gusta el pescado salao y frito. No en sopa. Guisado con tomate chiquito y culantro. Jamás he comido queso, ni jamón, ni embutidos. A veces en el cerro comía atún y sardina pica-pica de lata.
Mariela Contramaestre

Foto: ARCADIO MILLAN

Solshyree, Marihan, Mayerlys, Sairé, Luzline Noriega de Sánchez, Manuel Sánchez y Eusebio Sánchez; nietos, bisnietos e hijos. / Foto: ARCADIO MILLAN

21 Dic, 2018 | Sonriente, rozagante, lleno de vida, encontramos a Don Tomás Sánchez quien está de lo más feliz porque el próximo sábado 29 cumple 100 años. Y lo reitera con mucha seguridad:
-Nací el 29 de diciembre de 1.918 en la Calle El Toporo de Tacarigua.
Se muestra orgulloso de su oficio de agricultor, sembrando en los cerros vecinos a su casa y se trasladaba a diario al Cerro “Chupacachimbo” en Paraguachí donde tenía su conuco y al Cerro El Tamoco, donde también sembraba distintas especies agrícola: yuca, ocumo, plátano, maíz, lechosa, entre otras.
-Primero viajaba en burro, después a caballo, desde Tacarigua, (Municipio Gómez) subiendo por el cerro, hasta Paraguachí (Municipio Antolín del Campo). Eso era todos los días, menos el domingo, que me quedaba en mi casa, donde trabajaba como barbero.
-Fui el último barbero que peló a bolívar,- dice y suelta la carcajada al ver nuestra cara de sorpresa. ¡Eso era lo que cobraba por el corte!.
-¿Cuál es su dieta para mantenerse en tan buenas condiciones?
-Como sancocho de ocumo, cambur y yuca. Me gusta el pescado salao y frito. No en sopa. Guisado con tomate chiquito y culantro. Jamás he comido queso, ni jamón, ni embutidos. A veces en el cerro comía atún y sardina pica-pica de lata.
Otro de sus alimentos es el agua de coco, aceite de coco para freir el pescado y el guarapo de papelón.
Don Tomás también en su conuco de Paraguachí, donde tenía siembra de caña de azúcar, preparaba papelón en el trapiche, lo vendía a 5 bolívares. “Era el más caro”, apunta.
Revela que también le gusta la música, el polo margariteño, además era el maraquero en las parrandas del pueblo.
-¿Muy enamorador?
- Jajaja, la lista es larga... ¡Mi mai, cuándo acabo!- responde con picardía.
Estuvo casado con Anita Velásquez, quien falleció a los 86 años y juntos conformaron una familia con 10 hijos muy unidos, que lo aman entrañablemente.
Pero su familia dice que no fue parrandero. Lo describen como un hombre de paz, que poco se molesta y ha conservado su buen carácter de toda la vida. Hoy, a un paso de los 100 años, su temperamento sigue siendo pacífico y jovial, buen conversador, con la mente clara, que los cronistas lo buscan por ser una fuente viva de la historia del pueblo. Muy independiente para movilizarse desde su casa a la de sus hijos donde pasa el día, y a diario cubre a pie el trayecto de dos cuadras ayudado por su bastón.
La pulcritud de Don Tomás, su cutis terso como quisieran muchas personas de menos edad, nos llama la atención. Y nos revela otro secreto: “me levanto a las 6:30 de la mañana y me baño todos los días con agua tibia. Nunca con agua fría, ni en el cerro, porque la calentaba con leña.
Con ese atractivo natural Don Tomás Sánchez se prepara para celebrar su centenario, que es una fiesta para toda Tacarigua.
Un mensaje para los jóvenes: “Que trabajen, estudien, se cuiden y no beban mucho ron”.
-¿Cuál es un deseo para el cumpleaños?
-¡Qué esté vivo!




Contenido relacionado












Locales | Sucesos | Afición Deportiva | Nacionales | Internacionales | Gente Feliz | Vida de Hoy | Semanario | Opinión


Nosotros | HISTORIA | MISIÓN, VISIÓN Y VALORES