Porlamar
21 de marzo de 2019





EL TIEMPO EN MARGARITA 25°C






Roliverio y Rolitranco despiden el 2018 y expresan sus deseos para 2019
Mucho me temo que para aquellos lectores no familiarizados con el habla coloquial venezolano, sean totalmente incomprensibles las dicciones”rolitranco” y”roliverio”. No intenten socorrerse e ir a consulta con el Drae.
Walter Castro Salerno walterjosecastro@yahoo.es

29 Dic, 2018 |

”…cada lengua tiene su genio, su fisonomía, sus giros…”: Maestro, don Andrés Bello:” Prologo a la Gramática de la Lengua Castellana”. Antología General, Tomo I, pagina 160, Ediciones Edime, 1981.

Mucho me temo que para aquellos lectores no familiarizados con el habla coloquial venezolano, sean totalmente incomprensibles las dicciones”rolitranco” y”roliverio”. No intenten socorrerse e ir a consulta con el Drae. Ambas palabras no se encuentran en el diccionario. Tampoco son traducibles. Eso sí, tienen que haber viajado. En la amplia, como frenética y multitudinaria dispersión que han hecho en los últimos años millones de nuestros compatriotas, no solo por América y Europa, sino esparciéndose en el orbe entero, llevaron en sus alforjas, bolsos de viaje y macundales, tanto sus frustraciones como angustias, los vocablos del decir popular venezolano. Asi que roliverio y rolitranco ellos se marcharon también con quienes migraron y están entonces, desde ahora, en el léxico universal de los hispanohablantes. La acepción de cada uno de estos giros del lenguaje es bastante simple. Un roliverio no es, en estricto sentido, un tonto. Aquel a quien propiamente llamarían en España un gillipollas. O menguado mental. Es más bien un crédulo incorregible. Un ser ingenuo. Un individuo que sin sufrir menoscabo de sus facultades, se halla, debido a su congénita candidez como predispuesto a creer todo lo que se le dice y cae en un”apendejamiento” total. El rolitranco al contrario es un gran”rolo e vivo”. Un barbarazo. Un velocista. Se come las luces. Un pájaro que vuela con todo y jaula. Asi dichas y aclaradas las cosas, estos dos amigos que responden a los apelativos de roliverio y rolitranco, se encuentran a fin de despedir el viejo 2018 y celebrar la llegada del fresco y nuevo 2019. Roliverio avanza y explana sus quejas. Le ha ido mal todo el 2018. No agrega que también en el 2017, el 2016 igualmente se las vio difícil. Esta navidad no tuvo ni para las hallacas, un trozo de pernil de cochino ni se diga, el agua fue escasa, la luz se iba y venía, se le dañaron los electrodomésticos, el transporte mal. La cacharrita que tenía hubo de sacrificarla. Falta de repuestos, de cauchos, de batería. Ahora anda a piesmente o trepa a una perrera. Los malandros del barrio le visitaron en varias ocasiones. Se le llevaron todo. Rolitranco al contrario se muestra exultante. Ceno pavo, ensalada de gallina, hallacas. Antes probo caviar, huevas de esturión exquisiteces traídas directamente de las aguas del mar Caspio. Finos cortes de carne llegados de Estambul. Hallacas, dulces, chocolates. Champaña y finos vinos regaron la copiosa y suculenta cena. Otra vez ira el lunes 31 a despedir el 2018 y saludar con júbilo y cohetes al 2019. ¿Cómo fue ese milagro? Inquiere Roliverio. Nada mi pana, suerte y contactos que tiene uno, replica Rolitranco. Me fui a la casa de un”enchufado”, superinstaladisimo, que hace buenos negocios con el gobierno revolucionario bolivariano de Venezuela. Mi anhelo, mi deseo lo mejor de lo mejor es que me va a hacer entrar en esos negocios en el 2019. Roliverio guarda silencio. No tiene deseo alguno que expresar.




Contenido relacionado












Locales | Sucesos | Afición Deportiva | Nacionales | Internacionales | Gente Feliz | Vida de Hoy | Semanario | Opinión


Nosotros | HISTORIA | MISIÓN, VISIÓN Y VALORES