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15 de noviembre de 2019





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El embarazo adolescente se disparó en los últimos años en Nueva Esparta
Las cifras reales se desconocen por fallas en el registro de las actas de nacimiento, por lo que hay un subregistro. Se estima que este año se den más de 2.000 embarazos en chamas de la entidad aunque la estadística refleje menos.
Mario Guillén Montero | @imathiox

Cortesía

La ginecobstetra Hanoi Yánez reunida con adolescentes para aplicarles métodos anticonceptivos. / Cortesía

25 Oct, 2019 | En la región insular cada vez es más común ver a jovencitas con tremendas barrigas, embarazadas. Así como también, aquellas que sin tener su cuerpo bien formado ya llevan cargado un bebé. Eso sin contar los innumerables cuentos que se escuchan casi a diario sobre muertes de muchachas o neonatos en el parto. Es alarmante.

El estado Nueva Esparta, según varios especialistas, aparece como una de las regiones del país con mayor índice de embarazos adolescentes. Así lo declara la ginecobstetra y presidenta de la Asociación Civil Yeseamai, Hanoi Yánez, quien comentó que en los últimos dos años el 50% de los embarazos que se registran en la entidad son de madres adolescentes.

Explicó que hasta 2016, cuando el Ministerio de Salud todavía publicaba cifras, las adolescentes representaban entre el 37% y 40% del total de embarazadas, pero en los últimos dos años ha visto como esos porcentajes se han elevado desproporcionadamente.

Un embarazo adolescente (10-19 años) es riesgoso ya que en esta etapa las mujeres tienen un proceso hormonal propio de la adolescencia que choca con el que se produce al salir en cinta.

Foto: OLYANA MARCANO-@olymarcano

Obstetra Hanoi Yanez / Foto: OLYANA MARCANO-@olymarcano

Yánez relató que una adolescente embarazada tiene un 60% más de probabilidades de morir, ya sea por infecciones, preclampsia o hemorragias durante el alumbramiento.
Además, el riesgo se incrementa porque las muchachas, en la mayoría de los casos, ocultan su gravidez hasta un estado muy avanzado. Entonces muchas recurren a fajarse, no llevar un control prenatal, ante la situación económica están anémicas y los fetos vienen con desnutrición, por lo que hay más peligro.

La ginecobstetra agregó que para ella como médico es frustrante ver cómo estas jovencitas que apenas están empezando a vivir se quedan en las salas de parto, ante esto decidió crear la Asociación Civil Yeseamai (palabra que en pemón significa ‘yo soy madre niña’) con la cual aplica anticonceptivos (intrauterinos o implantes) a las jóvenes de comunidades de escasos recursos de los 11 municipios, con el fin de evitar que salgan embarazadas.

La presidenta de la Asociación Civil Yeseamai, Hanoi Yánez, indicó que solo recibe donaciones de anticonceptivos y todo el que quiera colaborar puede hacer entrega de estos métodos para atender a las muchachas. Cuenta con la ayuda de varios especialistas ya que cuando hacen jornadas tratan de que la atención médica a las jóvenes sea completa. Las ONG internacionales DKT y Plafam han sido de gran ayuda en programas sociales de anticoncepción para las jovencitas margariteñas.

ALARMANTE

Yánez aseguró que en la jornada que realizaron en el municipio Villalba atendieron a unas 70 adolescentes embarazadas, de las cuales 40% ya eran madres de varios niños.
En el municipio Tubores logró hacer un estudio que determinó que la iniciación sexual de las jovencitas es aproximadamente a los 12 años.

Comentó de una niña de 13 años que ya había tenido 16 parejas sexuales, por lo que se determinó que estas conductas están ligadas a la prostitución infantil, lo cual denunció ante las autoridades municipales.

Yánez abrió un consultorio para atender a las adolescentes embarazadas en Mariño y desde marzo hasta septiembre de este año contabilizó a unas 200 muchachas en cinta.
Esta Asociación Civil ha aplicado 246 anticonceptivos en los últimos meses en Nueva Esparta.

PREVENCIÓN
La prevención del embarazo adolescente debe ser una prioridad para el Gobierno nacional y el Ministerio de Salud, ya que este es un factor importante en el proceso de descomposición social que vive el país.

Añadió que si una adolescente no sale embarazada no desertará del sistema escolar, se evita que el niño tenga probabilidad de morir en los primeros cinco años de vida, que no tenga una buena formación familiar o sea un potencial delincuente a futuro.

SUBREGISTRO
La Coordinación del Programa de Salud Sexual de Nueva Esparta tiene un registro de los embarazos adolescentes en la entidad, a pesar de ello hay varios elementos que los llevan a pensar que los datos no son tan exactos como quisieran.

El coordinador regional del Programa de Salud Sexual, José Arturo Puchi, aseguró que desde 2005 hasta 2013 se registraban unos 2.000 embarazos al año, pero en 2018 solo llegaron a 1.518, por lo que están seguros de que hay un subregistro.

Entre las razones por las que no han obtenido la información completa es la renuncia masiva del personal que hace las actas de nacimiento y los que están tienen dificultades para llevar la data hasta la Dirección Regional de Salud.

“Sabemos que son datos que tienen un subregistro, no son cifras maquilladas, pero sabemos que no son reales”.

Puchi dijo que en la estadística que maneja solo se toman los niños nacidos vivos, pero las muertes perinatales se quedan en estadísticas intrahospitalarias y, por ejemplo, en el hospital Luis Ortega estos datos no se conocen, porque los tienen blindados.

En los primeros seis meses de 2019 nacieron 760 bebés de madres adolescentes, de las cuales 15 tenían entres 10 y 14 años, mientras que 745 rondaban los 15 y 19 años. El doctor Puchi considera que si este dato se extrapola sería el doble para finales de este año, lo cual es imposible ante una situación económica y social tan trastocada como la actual.

“Hasta 2016 manejábamos unas 2.000 adolescentes embarazadas al año, de repente esa cifra bajó. ¿Cómo? ¿Quién les dio los anticonceptivos?, porque están carísimos, ¿quién les dio los condones?, que también están incomprables. ¿Quién las está controlando? Esas cifras actuales no cuadran”.

CAUSAS

Foto: OLYANA MARCANO-@olymarcano

Josè Arturo Puchi, coordinador del Programa de Salud Sexual / Foto: OLYANA MARCANO-@olymarcano

El coordinador alegó que la primera causa del embarazo adolescente es la pobreza, la cual lleva a la segunda que son los años de escolaridad, pues mientras más educada esté menos riesgo tiene de salir preñada antes de tiempo.

Alertó que el 50% de esas madres embarazadas tienen dos certificados de nacimiento. “Por lo menos, porque pudieran tener hasta tres”.

Por último reconoce que es grave no contar con una consulta especializada para atención adolescente. Asimismo, que hay unas 300 jóvenes embarazadas estudiando, por lo que se preguntan dónde está el resto y por qué no asisten a las aulas de clase. “La familia, los docentes, el director y los compañeros deben apoyar a esta muchacha para que saque su bachillerato. Es un compromiso de todos”.

El embarazo adolescente también se da en clases pudientes, pero en menor grado, resaltó el especialista que las muchachas en colegios privados son más propensas a abandonar los estudios o son cambiadas al sistema público.

Puchi añadió que aunque no maneja las cifras de embarazadas adolescentes con enfermedades de transmisión sexual (ETS), sabe que hay muchas que son portadoras de varias hasta de VIH.

PREOCUPACIÓN

Foto: OLYANA MARCANO-@olymarcano

Leynys Malavé de Diaz, primera dama del estado / Foto: OLYANA MARCANO-@olymarcano

La primera dama del estado Nueva Esparta y presidenta de Funsone, Leynnys Malavé de Díaz, aseguró que son preocupantes el embarazo adolescente y la mortalidad infantil en la región insular.

“Es preocupante ver niñas cargando bebés, esto es producto de la descomposición social y la crisis que estamos viviendo. Los padres dejan a sus hijos solos por ir a trabajar. La deserción escolar y la pérdida de valores son factores que inciden en esto”.

Comentó que como gobierno están dedicados a revertir esta situación, por lo que van a las escuelas y comunidades con el programa Sembrando Valores para llevar charlas educativas en las que participan un pediatra, un puericultor, un psicólogo, un sexólogo y funcionarios de la policía y Protección Civil.

“Es lamentable lo que vivimos. Muchas niñas han fallecido al estar embarazadas e ir a un sistema hospitalario que no está apto para atenderlas”.

Resaltó que los municipios Villalba, Mariño y Tubores son los de mayor incidencia en embarazos adolescentes. “El incremento se debe a las fallas en los programas de salud sexual dirigidos a jóvenes, en el abandono de las escuelas y en la pérdida de valores que deben ser promovidos por las familias”.

Acotó que han visto un repunte en enfermedades como sífilis, gonorrea y VIH. “La Biblia dice que tu cuerpo es el templo de Dios y hay que cuidarlo. Nosotros somos dueños de nuestros cuerpos y si vamos a iniciarnos sexualmente debemos ser responsables”.




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