Porlamar
22 de noviembre de 2019





EL TIEMPO EN MARGARITA 25°C






¿La culpa es de la vaca, del burro o mía?
Un raro espíritu enviado tal vez por otro no menos raro espectro del más allá, iluminador de los poseídos.
Celis E. Rodríguez Serrano

25 Oct, 2019 | Al parecer un raro espíritu poseyó el antiguo convento de San Francisco, en La Asunción, y reveló a los ahí presentes el nombre del culpable de la crisis educativa regional y nacional.

Un raro espíritu enviado tal vez por otro no menos raro espectro del más allá, iluminador de los poseídos.

Y ¡Eureka! Sale el nombre del temido culpable. Por supuesto, todo un honor para este humilde servidor ser ungido por tal distinción: imagino el grave conflicto que tenían al no poder dar con tal irresponsable.

Los entiendo, ¡es tan difícil saber quien ha destrozado el país en los últimos 20 años! Ya pueden descansar el cerebro los cesudos del régimen.

Pero algo se le pasó al raro espíritu: olvidó de qué estamos hechos los maestros neoespartanos y venezolanos. Me tildan de "patrono y sindicalista"; ciertamente hoy cumplo funciones de gobierno, de lo cual me siento orgulloso al formar parte del equipo del Gobernador Alfredo Díaz; y, ciertamente, a pesar de mis responsabilidades de gobierno, sigo (y seguiré) siendo docente y gremialista. Además, nada ni nadie me alejará de mi condición de ciudadano respetuoso de las leyes. ¿Sabrán de qué hablo? Esto es lo que he hecho respecto a los derechos de los trabajadores.

Hoy el régimen, a través de ese raro espíritu y de sus poseídos, pretende responsabilizarme de la crisis educativa del país, al acusarme del conflicto magisterial y de los paros organizados y convocados por las federaciones y sindicatos docentes, como si fuera yo quien ha incumplido con la contratación colectiva nacional; como si fuera yo el culpable de la hiperinflación, de la devaluación del bolívar y de la reconversión monetaria, aspectos que pulverizaron el salario de los educadores; como si fuera yo el culpable de la aparición de la ONAPRE, parapeto que impuso el sueldo al Magisterio por encima de los convenios contractuales; como si fuera yo el culpable y responsable de la crisis social y política del país, que ha generado la mayor diáspora de la historia, y ha obligado a los maestros a irse a otros países a buscar el sustento para su familia; como si fuera yo el culpable de la miseria y de la pobreza extrema en que viven los maestros venezolanos; como si fuera yo el culpable de la inseguridad y del deterioro de las infraestructuras educativas; como si fuera yo el culpable de la mala administración de los programas de "alimentación", que además de discriminar políticamente a nuestros niños, los mantienen en una "dieta" de granos y de carbohidratos, que les ha ocasionado trastornos estomacales.

Obviamente esto no es más que un intento de amedrentar como lo han hecho con otros colegas, pero no les funcionará. No han entendido que el maestro neoespartano y venezolano está hecho con el legado del Maestro Prieto. Señores, gracias por la distinción, pero se volvieron a equivocar. Cuenten con mi presencia el martes 29 a las 10.00 a.m. Ahí estaremos con la frente en alto, y dispuesto a seguir defendiendo al Magisterio, a la carrera docente y a la Educación. ¡Hasta el martes!




Contenido relacionado












Locales | Sucesos | Afición Deportiva | Nacionales | Internacionales | Gente Feliz | Vida de Hoy | Semanario | Opinión


Nosotros | HISTORIA | MISIÓN, VISIÓN Y VALORES