Porlamar
12 de agosto de 2020





EL TIEMPO EN MARGARITA 25°C






Educación desde lejos
Así que las tareas de los muchachos hay que dárselas a amigos que estén capacitados para responderlas, aunque hemos sabido de profesores que cobran por “colaborar”.
Mélido Estaba Rojas /melidoestaba@gmail.com

29 Jun, 2020 | En los contados países donde se practica exitosamente la llamada educación a distancia, se vive también las satisfacciones plenas de modernas tecnologías, como punto inicial necesario para que el proceso enseñanza-aprendizaje se desarrollo a plenitud y sin trabas. El análisis más simple a la hora de estudiar el asunto, nos señalará lógicamente que sin instrumentos de trabajo a la mano, es muy difícil –por no decir imposible- cumplir la tarea. Así que la eficiencia crecerá en función de un conjunto de variables estructurales, que van sumando intereses en ese ejercicio nada fácil de dar clases desde lejos. Lo tecnológico en sus más novedosas expresiones, sumadas a la disposición de recursos humanos especializados en el arte de la docencia, así como la estricta puntualidad en el suministro de los servicios imprescindibles para ejercitarse, constituyen la fortaleza de la cátedra desde la que tanto el instructor como el estudiante desarrollan y enriquecen sus experiencias, si es que pretendemos hablar seriamente de esa modalidad.
Con los rasgos de improvisación que caracterizan al gobierno, y bajo la premisa de “soplar y hacer botellas”, rápidamente se asomaron los “especialistas” a montar el parapeto de la enseñanza por correspondencia, como respuesta a la desdicha del coronavirus, en un panorama donde la mayoría de los educadores a todos los niveles, andan de carrera para medio rasguñar los realitos y sobrevivir en este mar de angustias, escasez y calamidades. Las laboriosas mentes ministeriales y los asesores voluntariosos ven la solución faciliiita para instaurar el método frente a una sociedad donde solo un grupito de privilegiados tiene computadoras o celulares inteligentes; mientras el pueblo madruga las inclemencias del desatino gobiernero en barrios donde normalmente desconocen servicios primarios como agua, gas, electricidad, gasolina, medicinas, alimentación debida o protección policial. Padres, representantes, y docentes, literalmente no saben dónde meterse para no darle el frente al compromiso. Desconocen qué hacer ante la voz cantante del señor ministro, que ve todo resuelto cuando nadie sabe por dónde empezar. Así que las tareas de los muchachos hay que dárselas a amigos que estén capacitados para responderlas, aunque hemos sabido de profesores que cobran por “colaborar”. Particularmente les confieso que me he enfrentado a ejercicios asignados a familiares, y me he quedado “en la luna” con las pregunticas que hay que responder. Entiendo además que los profesores deben saber en el fondo de sus almas que muy pocos educandos son capaces de acertar en esos cuestionarios, por lo que deben suponer que el ejercicio lo respondió alguien que no es precisamente el estudiante.
Este método de estudio es otra perla más del florecido collar de incongruencias y engaños, que asoma la incapacidad de un régimen marcado por la política de moverlo todo a los “realazos”. Ojalá que esta triste circunstancia sea motivación para que se les ocurra iniciar la elaboración de planes de estudio, fundamentados en pensa que obedezcan a la realidad de los nuevos tiempos, y hagan un esfuerzo por dejar de lado el “antiparabolismo” que nos está ahogando de incertidumbre, mientras en las aletargantes cadenas de radio y televisión se muestra diariamente la irrealidad que destaca el tufo crónico del engaño. Los mejores recuerdos para el Maestro Prieto.




Contenido relacionado












Locales | Sucesos | Afición Deportiva | Nacionales | Internacionales | Gente Feliz | Vida de Hoy | Semanario | Opinión


Nosotros | HISTORIA | MISIÓN, VISIÓN Y VALORES