Porlamar
6 de marzo de 2021





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La unidad de la oposición
No es posible unir a toda la oposición, debo decirlo claramente desde ya, pues no quiero levantar esperanzas sobre bases falsas. Y esto no ocurre sólo en Venezuela. En ninguna parte ha existido ese tipo de unión.
Luis Fuenmayor Toro

1 Feb, 2021 | Hay una verdad casi de Perogrullo: la oposición unida derrota electoralmente al gobierno, pues el apoyo popular de éste se ha reducido a un 20 por ciento aproximado de los votantes, según todas las encuestas con excepción de las gubernamentales. Además, quienes vivimos en Venezuela sentimos con meridiana claridad el rechazo mayoritario existente al gobierno de Nicolás Maduro. Pero esa verdad no significa que Maduro es entonces fácilmente derrotable, pues la unidad requerida es muy difícil de conseguir y Maduro lo sabe y juega, junto con el resto del gobierno, con ese elemento.
No es posible unir a toda la oposición, debo decirlo claramente desde ya, pues no quiero levantar esperanzas sobre bases falsas. Y esto no ocurre sólo en Venezuela. En ninguna parte ha existido ese tipo de unión. En China, que es un ejemplo que me gusta porque demuestra esa sabiduría precisa de las culturas orientales, ante la invasión japonesa en tiempos de la Segunda Guerra Mundial, Mao, fundador de la República Popular China, sentenció que “en el frente anti japonés había que unir a todos los susceptibles de ser unidos”. No dijo a toda China, ni a todos los chinos, sino sólo a los “susceptibles de ser unidos”.
En Venezuela, quiérase o no, hay que utilizar la misma consigna. Sólo se podrá unir a una parte, espero mayoritaria, de la oposición venezolana, pues no toda es susceptible de ser unida. Vente Venezuela no va a participar en ninguna unión convocada por la oposición que hoy está en la Asamblea Nacional (AN). Lo mismo ocurre con Voluntad Popular (López-Guaidó) y con una parte de Primero Justicia, para sólo nombrar a los más destacados. No se puede unir a quienes están convencidos que la ruta debe ser pacífica, electoral y soberana, con quienes plantean todo lo contrario. Esa unidad es imposible. Será rechazada por éstos y por aquéllos.
El tiempo que se invierta en tratar de unir a quienes no son unibles es tiempo que se pierde en unir a los que sí pueden serlo. Aunque los cargos en disputa ejercen una fuerte atracción en ciertos políticos y estos aparecen hoy llamando a votar, cuando hasta hace unas horas eran abstencionistas frenéticos, la unidad con ellos es distinta de la unidad de quienes participaron en las elecciones de la AN. Eso hay que tenerlo claro. Las declaraciones del alcalde del más pequeño, pero más rico, municipio de Venezuela, demuestran lo que afirmo. Ahora votar si es posible porque es por él y su grupo, pero los votos los tiene él y no esos “partiduchos que no significan nada”.
Pensar en una unidad con quienes han llamado a la invasión militar extranjera de nuestro territorio, con quienes han contratado mercenarios para actuar en Venezuela, con quienes imploran por la aplicación de sanciones que empeoran las condiciones de vida de la gente, con quienes se han apropiado de los activos venezolanos y cuentas del Estado en el exterior, y han demostrado con creces ser tan o más corruptos que el gobierno en el manejo de recursos, es un reto casi imposible de conseguir, a menos que haya una rectificación sincera y pública de sus acciones.
La unidad debe ser en función de principios elementales: defensa de la soberanía nacional, compromiso con una salida pacífica, democrática y plural; respeto a la vía electoral, apego al diálogo y a las formas legales de lucha y regreso a la política, abandonando las aventuras y las fantasías. Parece simple, pero no lo es en la Venezuela actual. Hay un sector opositor que ha hecho de la oposición un modo de vida, pero no sólo social y político sino económico. Recibe y administra grandes ingresos sin control ninguno, sin rendir cuentas y sin responsabilidades con la población.
No invento nada. Su actitud negativa al no aprobar el crédito de la CAF, para resolver el problema eléctrico de las regiones más afectadas del país, es una clara demostración de lo que afirmo. Otro tanto ocurre hoy con la pandemia y la necesidad de vacunación de la población. No van a renunciar a esos privilegios, como Maduro tampoco renunciará a los suyos. Hay que derrotarlos si queremos recuperar a Venezuela.




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