Las tortugas marinas podrían desaparecer en las próximas décadas ya que se encuentran en peligro de extinción.
2 Mar, 2026 | El especialista en Conservación de Fauna Amenazada y tortugas marinas, Pedro Vernet, ofreció un panorama sobre la situación de estas especies en Playa Guacuco y en todo el estado Nueva Esparta. Vernet destacó que, aunque existen leyes y ordenanzas para su protección, el comportamiento humano sigue siendo el principal factor de riesgo. "Nosotros somos los que nos equivocamos, no las tortugas", enfatizó, recordando que estas playas han sido sitios de anidación por más de 100 millones de años.
El experto explicó el rol ecológico fundamental de estos quelonios en el ecosistema playero. "Ayudan a mantener las playas bonitas, limpias y vivas", señaló, indicando que una sola tortuga cardón puede mover hasta cuatro toneladas métricas de arena al cavar su nido para desovar. Este movimiento natural airea la arena, permite que tome sol y evita la proliferación de bacterias y hongos, a diferencia de playas donde su ausencia ha dejado la arena "dura y compacta".
En cuanto a la anidación, Vernet aclaró que eventos recientes como la presencia de una tortuga en Playa Parguito no son un error de navegación del animal, sino parte de su ciclo natural. La tortuga cardón, la más importante en el tramo desde Cabo Negro hasta el Faro de Pampatar, inicia su llegada en febrero, con un pico en Semana Santa, y sus crías eclosionan hasta agosto. Sin embargo, especies como la tortuga Carey han dejado de visitar nuestras costas, principalmente por la contaminación lumínica.
La solución, según el especialista, pasa por el cumplimiento de las ordenanzas municipales, como la del municipio Arismendi. Estas regulaciones controlan la ocupación de la playa con toldos y sillas, los niveles de iluminación y el sonido para evitar vibraciones que desorientan a los animales. "De noche tienen que ser recogidos los toldos, porque hay muchos reportes de tortugas heridas y muertas por estos elementos", advirtió Vernet.
Finalmente, el especialista hizo un llamado a la conciencia colectiva, recordando que en las costas neoespartanas arriban cuatro tipos de tortugas marinas. La conservación, concluyó, depende de respetar los espacios y horarios de estos ancestrales visitantes.