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25 de septiembre de 2021





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Del talibán a un tal Iván
Recordamos estos datos, por el repentino gesto de hospitalidad del presidente colombiano Iván Duque, quien ofreció en días pasados recibir cuatro mil refugiados afganos en territorio colombiano.
José Gregorio Rodríguez Jotaerre577@gmail.com

2 Sep, 2021 | A propósito del asesinato del presidente de Haití el pasado 7 de julio, escribí el 16 de ese mismo mes un artículo para el Sol de Margarita, titulado: “Colombia una amenaza inusual y extraordinaria”.

En esa oportunidad afirmé que, “no es cualquier cosa que 26 colombianos sean señalados por las autoridades haitianas de haber participado en el asesinato del presidente, Jovenel Moise, y que Bogotá reconociera que al menos 17 de sus ex militares están presuntamente implicados en el ataque, 15 de los cuales fueron capturados y dos abatidos por fuerzas haitianas del orden público”.

También señalamos en esa ocasión, que de acuerdo con los datos aportados a la AFP por el investigador de fenómenos criminales de la Universidad de Illinois en Chicago, Jorge Mantilla, "hay una gran experiencia en términos de guerra irregular (....) el soldado colombiano está capacitado, tiene experiencia en combate y además es una mano de obra barata".

Por esos días, el presidente de la Asociación Colombiana de Oficiales Retirados de las Fuerzas Militares (Acore), Jhon Marulanda, declaró que cada año salen de las filas del ejército colombiano entre 15.000 y 10.000 soldados, y afirmo: “es un universo humano muy difícil de controlar, se retiran relativamente jóvenes con pensiones bajas y eso los hace presa de oportunidades económicas mejores".

Igualmente mencionamos, que las denuncias sobre la participación de ex militares colombianos en guerras que no son de su incumbencia, se remontan en principio a mayo del 2011, cuando el diario The New York Times, reveló que un avión con docenas de ex soldados colombianos aterrizó en Abu Dabi, para engrosar un ejército de mercenarios contratados por la firma estadounidense Blackwater, para custodiar activos importantes para los Emiratos Árabes.

Un tiempo después en el año 2015, nuevamente el The New York Times, informó que cientos de colombianos estaban combatiendo a los rebeldes hutíes en Yemen, contratados directamente por los Emiratos Árabes.

Recordamos estos datos, por el repentino gesto de hospitalidad del presidente colombiano Iván Duque, quien ofreció en días pasados recibir cuatro mil refugiados afganos en territorio colombiano.

Se trata de cuatro mil seres humanos víctimas de la más reciente guerra, vamos a llamar “convencional”, en la que los EEUU salieron derrotados allende sus fronteras.

Por aquello de “piensa mal y acertarás” se me ocurre que el ofrecimiento de Duque al gobierno de USA, que es quien finalmente elaborará la lista de los refugiados, pudiera tener que ver con una operación que disfrazada de ayuda humanitaria, esté destinada a ocultar los nombres de unos cuantos mercenarios colombianos entrenados en las bases militares de los EEUU en el vecino país, que estuvieron participando en la guerra en Afganistán.

Son muchos los recuerdos que asaltan nuestra memoria, que tienen que ver con la absoluta subordinación de las Fuerzas Militares Colombianas, a los dictados de sus “superiores” estadounidenses.

Me propongo con un grupo de investigadores “FreeLancer” de Colombia y Venezuela, realizar una pesquisa para tratar de descifrar las verdaderas motivaciones de Iván Duque al realizar esta oferta. Por cierto, de entrada nos percatamos que el gobierno colombiano no habló más del tema, aun cuando se conoció que la última semana de agosto estaba perfeccionado el acuerdo para ser firmado por los dos gobiernos y que el financiamiento de la operación correría por cuenta de los Estados Unido de Norteamérica.

Pues bien, indagando sobre la materia, me tropiezo con una columna de opinión del psicólogo y periodista paisa (natural e Medellín, Colombia), Sergio Ocampo Madrid, publicada por el diario El Espectador del vecino país, titulada; “Del Talibán a un tal Iván”, en la que el profesor de las Universidades Externado y Javeriana de Bogotá, se refiere a la materia de la que hoy comentamos con “jocosa crudeza”, de la cual me permito transcribirles los dos primeros párrafos:

“Muy buenos la mayoría de los memes acerca de la llegada de 4.000 refugiados afganos a Colombia. Muy ingenioso aquello de mostrar el dilema mortal entre quedarse bajo el yugo talibán o venirse a otra tierra donde gobierna un tal Iván. Divertido, genial, pero impreciso y hasta cierto punto injusto. No con el tal Iván, sino con esta Colombistán nuestra, en el entendido de que el sufijo stan en persa significa tierra de afganos, uzbecos, pakis o colombianos”.

“Sin duda, hay similitudes entre aquella nación milenaria y esta patria apenas bicentenaria: ambas, pobladas por gente mayoritariamente buena, pero indiferente, resignada a su papel de víctima en el mundo, ignorante de sus derechos, poco demandante con sus altos mandos; una y otra aporreadas por unos dirigentes que han hipotecado recursos y soberanías a poderes foráneos, para embolsillarse lo que era de todos. Ambos, pueblos de sobrevivientes que aprendieron a convivir con la guerra, a resistir. Los dos, productores a gran escala de estupefacientes: aquí, coca; allá, hachís. Por eso, estigmatizados adonde se muevan, en los chistes, en los prejuicios y en las aduanas”.

Esperemos a ver como evoluciona esta nueva actuación proconsular del gobierno de Colombia. Por la obsesión del señor Duque con Venezuela, toca estar pendientes para saber “por donde vienen los tiros”.




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