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El libro de Pompeo
El señor Pompeo afirma que Estados Unidos montó una campaña de máxima presión sobre el “régimen” de Maduro junto con sus aliados del mundo
José Gregorio Rodríguez Jotaerre577@gmail.com

2 Feb, 2023 | El pasado jueves 26 de enero, no fue un buen día para la oposición venezolana agrupada en el G4 y sus satélites.

Mientras, el ex diputado Juan Guaidó, “rendía cuentas” de los gastos de 4 años del interinato de sus sueños, los integrantes de la extinta Asamblea Nacional que le dio sustento a tamaño absurdo, sesionaba como si su mandato no se hubiera extinguido en enero del 2021.

Unos y otros, nuevamente develaron ante la opinión pública nacional e internacional, que la política de derrocamiento por la vía de la violencia insurreccional del gobierno del presidente constitucional, Nicolás Maduro Moros, que intentaron a partir del 23 de enero de 2019, fue sostenida en el tiempo a pesar de su prematura derrota, con el deliberado propósito de procurar que gobiernos extranjeros le hicieran el trabajo, propiciando la aplicación de un paquete de medidas coercitivas unilaterales que disminuyeran a tal punto la calidad de vida de los venezolanos, que provocara una explosión social para justificar una intervención militar multinacional encabezada por los EEUU de Norteamérica.

Por un lado, el cabecilla del despropósito de una institucionalidad paralela, Juan Guaidó, se reunía en un pequeño teatro de una acomodada urbanización del este capitalino, con un grupo de seguidores y colaboradores, ante quienes supuestamente “rendiría cuentas” de los dineros de la república que, con la complicidad de potencias extranjeras, manejó en los 4 años de su bochornosa aventura. Sólo alcanzó a decir que había dispuesto de 150 millones de dólares, como si fueran “sencillo”.

Por el otro, los ex diputados de la AN que cesó funciones en enero del 2021, se reunieron como un “club de amigos”, para continuar “legitimando” la operación de saqueo de los dineros del estado venezolano más descarada que se conozca en los poco más de 200 años de existencia de Venezuela como nación soberana.

Efectivamente, los ex parlamentarios sesionaron y en lugar de por ejemplo, aprovechar la oportunidad para pedirle perdón al país por su política de entrega de nuestra soberanía, de facilitación del desmembramiento de la familia venezolana, de apoyo a la imposición de sanciones económicas para empeorar al máximo la situación económica de los venezolanos, la utilizaron para continuar con la “manguangua” de seguir administrando indebidamente los activos de la nación allende nuestras fronteras, la política de entrega de nuestra soberanía petrolera y votaron el “Acuerdo de ratificación de la junta de administración ad-hoc de Petróleos de Venezuela S.A. para la defensa de los activos de la República Bolivariana de Venezuela en el extranjero”.

En el acto que convocó Juan Guaidó, el cual misteriosamente “quedó sin luz”, el personaje anunció que no podía mostrar las láminas que explicarían en que gastó los mil millonarios recursos que poco a poco se han ido conociendo dispuso en sus “jueguitos de poder”.

Pero resulta que Dios es grande y ese mismo día, se divulgó la publicación del libro “Never Give An Inch” (Nunca cedas una pulgada), en cuyas páginas el ex director de la CIA y ex secretario de estado de los EEUU, en tiempos de Donald Trump, Mike Pompeo, revela que la oposición venezolana encabezada por Guaidó, recibió por lo menos mil millones de dólares para “ayuda humanitaria”.

Entre otras cosas se confirma el papel protagónico jugado por la oposición venezolana agrupada en el ex G4 y atrincherada en la Asamblea Nacional electa en diciembre de 2015, para intentar derrocar el gobierno constitucional de Venezuela, con intentonas militares fallidas y medidas coercitivas unilaterales incluidas.

Además, Pompeo admite en el libro que la opción de la invasión militar a Venezuela siempre estuvo “sobre la mesa” para el gobierno de Donald Trump, quien, en su obsesión por derrocar a Nicolás Maduro, habló varias veces con él sobre la materia, y con el “experto en golpes" John Bolton.

En lenguaje poco diplomático, el ex secretario de estado estadounidense afirma que buscaban “hacerle la vida miserable al régimen, para que Nicolás Maduro y sus ‘matones’ tuvieran que hacer un trato con la oposición”.

El señor Pompeo afirma que Estados Unidos montó una campaña de máxima presión sobre el “régimen” de Maduro junto con sus aliados del mundo, especialmente con los presidentes de Brasil y Colombia, Jair Bolsonaro e Iván Duque, respectivamente, el Grupo de Lima y la Unión Europea.

También revela el ex alto funcionario estadounidense en su libro, que Donald Trump, promovió sanciones contra PDVSA y ordenó la confiscación o “expropiación” pues, de los activos petroleros venezolanos, para anular la capacidad de Venezuela de producir petróleo y arruinar al país, poner a pasar hambre a los venezolanos, provocar una explosión social y lograr un pronunciamiento militar respaldado por una invasión militar extranjera “disfrazada” de ayuda humanitaria.

Pompeo admite en el libro el fracaso de la administración Trump, al utilizar el Grupo de Lima para producir la renuncia de Maduro, sostiene que, aunque la vía del golpe de Estado no era una opción tan clara para la Casa Blanca , siempre fue defendida por el entorno de Guaidó, e insinúa que el dirigente opositor estuvo metido de lleno en la conspiración e intento de golpe de estado contra el presidente Nicolás Maduro Moros, el 30 de abril de 2019.

Por cierto, Mike Pompeo reconoce que se arriesgaron con el entonces recién electo presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, quien “asumió” como presidente interino sin el respaldo de toda la oposición que funcionaba desde la AN y devela que fue el embajador de Estados Unidos para Venezuela, James Story, quien “hizo (repartió) magia” para lograr alinear al resto de la oposición detrás de Guaidó.

Las revelaciones de Pompeo en su libro son realmente escalofriantes, como se demuestra en los comentarios que sobre el diplomático venezolano Alex Saab detenido en USA, los cuales confirman la actuación fraudulenta de la “justicia” de Cabo Verde y que el señor Saab es un preso político del gobierno de los EEUU.

Finalmente, queremos compartir con ustedes una reflexión y formular una pregunta. Si es sincera la solicitud formulada por el gobernador del Zulia, Manuel Rosales, del levantamiento de las sanciones contra Venezuela ¿como se explica la actuación de sus conmilitones de Un Nuevo Tiempo, en la sesión de la extinta AN del 2015 de la semana pasada “acordando” ratificar la junta directiva ad hoc de PDVSA?

Definitivamente, el libro de Mike Pompeo le terminó de quitar la máscara a esa parte de la oposición venezolana.




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