Porlamar
22 de abril de 2024





EL TIEMPO EN MARGARITA 28°C






Ciclos católicos asuntinos, sus curas y sus cosas
Aquellas misas dominicales con personas de pie por la ocupación de los asientos, han desaparecido y hoy pueden observarse bancos vacíos y otros con uno o dos fieles.
Cheíto Rodríguez Suniaga

21 Mar, 2024 | Para nuestra contemporaneidad, la vida católica religiosa de nuestro amado valle asuntino ha transcurrido en tres importantes ciclos:

El primero, para muchos, el más significativo, el de la voluntariamente aceptada dictadura de Fray Agustín María Costa Serra, o sencillamente El Padre Agustín. Un período de rígidas y respetuosas costumbres religiosas.

Un segundo ciclo, liderado por un trinitario equipo conformado por Padre Avelino, Padre Pedro y Padre Abilio. Para mí, este lapso ha sido el de mayor afluencia de feligreses a la Iglesia Asuntina y la que produjo en nuestra generación una afectuosa afiliación y querencia. Del trío de religiosos de la época, Padre Pedro fue el que se sembró más profundamente en el corazón de los fieles de la ciudad. De él recordamos sus orientaciones, sus enseñanzas, su afecto y sus ocurrencias.

De estas últimas destacamos el episodio con la Señora Cuchamaría Guerra, cuando ella se presentó al despacho parroquial una mañana de anotación de misas; le tocó su turno, y Cuchamaría llevaba varias misas en memoria de sus difuntos y de promesas a santos y santas, el Padre Pedro la interrumpe diciéndole: " Ya basta, Cuchamaría, no más misas". A lo que Cuchamaría le dice: " Por favor Padre, anótame esta última, se lo ruego, porque esta es muy especial". Padre Pedro, se niega argumentando que ya llevaba 15 misas anotadas. Y Cuchamaría le suplica repitiéndole que esa era una misa muy especial. Y Padre Pedro le pregunta: " ¿y por qué esta es especial?. Y Cuchamaría le aclara:" Padre es que esta misa es en promesa a Santa Teresita que se la estoy ofreciendo por su salud, para que le cure esa sinusitis que tiene usted, Padre, y que no lo deja respirar tranquilo". Inmediatamente Padre Pedro le replica: "Habéis Cuchamaría, y quién le dijo a usted que Santa Teresita era otorrino"?.

El tercer ciclo, posterior al del trío de sacerdotes anteriormente señalados, se convirtió en un desfile de párrocos o padres, uno con mayor o menor aceptación que otro, pero que no despertaron interés en la feligresía capitalina. Y esa característica de este periodo del catolicismo asuntino se ha prolongado hasta nuestros días, ya que esos mismos sentimientos encontrados se generan con el actual párroco de la Catedral Nuestra Señora de La Asunción, el Padre Darío.

Desafortunadamente, también en este último ciclo ha habido una disminución altamente significativa de feligreses en los oficios religiosos de la Iglesia Asuntina. Aquellas misas dominicales con personas de pie por la ocupación de los asientos, han desaparecido y hoy pueden observarse bancos vacíos y otros con uno o dos fieles.

Ahora bien, como cosa curiosa y digno de estudio, es el hecho, que algunos no se explican y otros muy bien sabemos de esa contradicción, que las misas estén vacías o medio llenas, y en los últimos dos años haya aumentado considerablemente el número de personas en las procesiones. Algo está pasando y las autoridades eclesiásticas y más las de La Catedral, deben reflexionar al respecto.

Amanecerá y veremos.




Contenido relacionado












Locales | Sucesos | Afición Deportiva | Nacionales | Internacionales | Vida de Hoy | Gente Feliz | 50° Aniversario | Opinión


Nosotros | HISTORIA | MISIÓN, VISIÓN Y VALORES