9 Mar, 2026 | Desde el pasado 6 de marzo, Venus se encuentra transitando por el signo de Aries, donde estará hasta el 30 de este mismo mes.
Al transitar por Aries, Venus entra en “exilio”, término astrológico cuyo significado se refiere a que las cualidades del planeta se encuentran en un ámbito de energías que, aunque opuestas, pueden llegar a ser complementarias.
Por ejemplo, Venus tiene cualidades conciliadoras, y la energía de Aries es de confrontación; Venus favorece la paz y la armonía, y Aries la guerra y la competitividad; Venus favorece el compartir, y Aries el egoísmo…
Venus tiene que ver con la manifestación de las cualidades femeninas, mientras que Aries es el arquetipo de la energía masculina que rige Marte; por tanto, esa cualidad femenina de Venus estará matizada por un campo de energía masculino.
Sabemos que, en el ser humano, tanto hombres como mujeres tienen una dosis de cualidades masculinas (acción, pasión, emprendimiento, competencia, etc.), y una dosis femenina (sentimientos, receptividad, sensualidad, etc.), cada quien en diferentes proporciones.
Las cualidades femeninas de Venus en la franja zodiacal de Aries, que es el arquetipo de la masculinidad, bien pueden asociarse a la figura de mujeres de temperamento marciano: guerreras, competitivas, emprendedoras, líderes, directas…
Venus en Aries puede provocar que se pierda un tanto la sutileza y se tienda a actuar de manera algo más brusca en las relaciones sentimentales; sin embargo, la parte favorable es que con esta posición se hace más difícil actuar con hipocresía, y se tiende a ser más franco, y por consiguiente, las demostraciones de afecto serán más sinceras, aunque menos edulcoradas.
Por otra parte, Marte, el astro que rige a Aries, el guerrero, se encuentra transitando desde el pasado 2 de marzo, por Piscis, y allí cobra características muy especiales, ya que este signo es aparentemente pasivo, soñador, evasivo, emotivo, mientras que Marte tiene cualidades totalmente diferentes: es directo, activo, agresivo e impulsivo, por consiguiente la mezcla de estas dos energías es un tanto impredecible.
En un primer momento, podemos pensar que con la presencia de Marte en Piscis habrá tranquilidad, pero debemos tomar en cuenta que la fuerza marciana en algún momento se manifestará y podemos quedar sorprendidos.
El planeta regente de Piscis es Neptuno, el mítico Poseidón, Dios de los Océanos, que se caracteriza por su profunda emotividad que lo hace proclive al mal humor, a estallidos de ira; el mar profundo se ve tranquilo, pero ese mismo mar se vuelve tormentoso, proclive a maremotos y tsunamis.
En un mar de “tranquilidad”, Marte va actuando desde lo profundo; va calentando el agua, haciéndola hervir, agitándola, provocando olas cada vez más altas.
Para contactar al astrólogo Pedro González Silva, escribe WhatsApp: 0424 8015998 o al correo: starpetrvs@gmail.com