El Instituto de Patrimonio Cultural (IPC) autorizó la intervención de la iglesia Nuestra Señora del Pilar en Los Robles / Foto: GÉNESIS TORANI
16 Mar, 2014 | Desde mediados de 2013, los habitantes de Los Robles solicitaron ante la gobernación el arreglo de la iglesia Nuestra Señora del Pilar. Para finales del año, el Gobierno regional aprobó recursos para esta obra y luego de verificar el proyecto de intervención de esta estructura con el Instituto de Patrimonio Cultural (IPC), se iniciaron las inspecciones.
Para la iglesia, que data del año 1750, el Ejecutivo insular asignó tres millones 500 mil bolívares a través de un crédito adicional. Jesús Rosas, director de Infraestructura de la Gobernación, indicó que los recursos fueron aprobados a petición de los pobladores de Los Robles.
De acuerdo a Rosas, la intervención del templo de Nuestra Señora del Pilar debió ser aprobado por el Instituto de Patrimonio Cultural (IPC) debido a la importancia que tiene esta estructura para la cultura e historia neoespartana y venezolana.
El funcionario indicó que los encargados del IPC hicieron recomendaciones a la contratista del trabajo, debido a lo delicado y preciso que debe ser la restauración en una estructura que data de hace 264 años.
El templo, que tiene una planta rectangular que mide aproximadamente ocho metros de ancho por 30 de fondo, presenta problemas estructurales debido a las filtraciones y grietas en las paredes.
En esta infraestructura religiosa en la calle Libertad en la ciudad de Los Robles, parroquia Aguirre, laboran al menos 10 personas de la empresa contratista, algunos de ellos con experiencia por haber trabajado en la obra de la iglesia de Santa Ana del Norte, municipio Gómez.
La arquitecta Marina Urbaneja, inspectora de la obra, explicó que la primera intervención que hicieron fue motivada a la rotura del techo, producto de las lluvias.
Con el avance del proyecto identificaron que existían otros problemas estructurales, así como que los muros estaban colapsados por la humedad en las paredes y, además, de filtraciones por el techo.
Hasta este viernes, los trabajadores habían desmontado las tejas del techado y retirado el manto asfáltico dañado.
El campanario de la iglesia es el que posee un mayor porcentaje de avance. Urbaneja señaló que en esa estructura rescataron las molduras y ya fue frisado nuevamente.
La meta de Urbaneja es entregarle la iglesia a la comunidad roblera para esta Semana Santa; sin embargo, debido a la complejidad de la obra, se desconoce cuáles nuevos problemas surgirán en el transcurso de los días.
