Úrsula describe el jardín donde vive desde que era una niña, como “vivir en el paraíso sin tener que morir, pero trabajando duro”. Ella realiza labores de mantenimiento y cocina junto a sus ayudantes, amigos de faena. / Foto: TANYA MILLAN
30 Mar, 2014 | Tacarigua esconde un tesoro vegetal al final de la prolongación de la calle El Toporo, justo al pie del Cerro Morechi podrá encontrar El Jardín de Sabina: vivero y arboretun.
En perfecta armonía convive Úrsula Sabina Rudloff con la pachamama en el Jardín. Hace 36 su padre, Gunter Rudloff, llegó desde Alemania a tierras insulares con un sueño.
Ilusión que hoy es realidad, lleva el nombre de su hija menor y alberga más de 130 especies de árboles y flores.
Un joven Gunter abandonó la seguridad de una empresa en la capital venezolana, para construir “en un peladero de chivos” (como dice su hija Úrsula), el más hermoso jardín de calas.
Hace 25 años él y su esposa y sus dos hijas comenzaron el invernadero para las calas, las primeras fueron traídas de Israel, hoy existen otras variedades de colores blanco, rosado, anaranjado y rojo.
Las orquídeas también son protagonistas del recorrido vegetal, ya que Úrsula, quien ahora se encarga del jardín, es fiel admiradora de la belleza de estas hermosas flores.
Actualmente el Jardín luce como un bosque, en el que conviven diversas especies, propias de la Isla, algunas otras navegadas, pero todas adaptadas en perfecto equilibrio en el ecosistema que protege Úrsula.
En el arboretun solo se emplean elementos orgánicos para la fertilización y el control de plagas. El respeto a la naturaleza es la regla principal. Inclusive se hacen composteros naturales para su venta al público. También venden calas, orquídeas, jugo de noni, y algunas plantas.
El plácido encanto de la naturaleza a sus anchas, es sólo el cobijo de otras maravillas que sorprenden en el Jardín, ya que Úrsula y su equipo preparan deliciosas tortas, encurtidos y panes integrales para la venta, manjares que responde a la ideología naturista que profesa la custodia del Jardín. Cada sábado Úrsula ofrenda almuerzos, incluyendo un menú vegetariano. Experiencia que no sólo consiente al paladar sino que conecta el espíritu con la madre tierra. MCH
Cooperación
En el ánimo de colaborar con la naturaleza, Úrsula ha prestado el Jardín para muchas actividades, entre ellas, las Jornadas de Esterilización Canina y Felina que organiza la Fundación Insular Animalista. Las esterilizaciones se realizan a bajo costo con veterinarios que vienen desde Maracaibo, una vez por mes.
