6 Nov, 2016 |
La aduladora zorra convenció al cuervo. / Imagen: CORTESÍA
Una zorra vio un cuervo posado en una rama con un gran trozo de queso y enseguida pensó en la forma de apoderarse de aquel apetecible bocado.
-Lo tienes todo: fuerza, belleza, astucia… -empezó a adular al pájaro-. Si además tuvieras una bonita voz, podrías ser el rey.
El cuervo comenzó a cantar para demostrar que tenía también aquel don. El queso se le cayó de la boca y la zorra lo cogió.
-¡Lo malo es que no tienes cerebro! –dijo la zorra.
