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Tapizar asientos de vehículos o muebles de casa: un gran esfuerzo Debido a los precios exorbitantes de los materiales se hace cuesta arriba remozar mobiliarios existentes y ni pensar en cambiarlos, por los altos costos. Mínimo un millón 500.000 puede costar la tapicería sencilla de asientos para carros. Yanet Escalona @YanetEscalona
Los tapiceros de mayor experiencia asesoran a sus clientes de cómo resolver situaciones, con lo poco. / Foto: YULIANNYS GONZÁLEZ | @Yuliaseret 22 Ago, 2017 | Al igual que en otros rubros económicos, el alto costo de los materiales dificulta en gran medida tapizar asientos de los vehículos o del mobiliario de las casas, sean muebles de recibo o comedor. Julián González, inserto en el oficio de tapicero desde 1982, asegura que ha tenido que pedirle a los clientes que compren ellos mismos los materiales, y él les cobra la mano de obra. "Es que uno hacía un presupuesto, y si se atravesaba un feriado o un fin de semana, cuando volvías a la tienda, todo estaba al doble, y así no se puede cotizar". -Imagínense que el metro de semicuero (1x1,40 m) ya se ubica en 90.000 bolívares. De enero para acá los incrementos han sido muy seguidos. En cuanto a la goma-espuma que se vende por pulgada, esta se consigue en Bs 100.000. Calcula que tan solo para tapizar los asientos de un carro pequeño, la persona debe invertir hasta un millón y medio de bolívares. En cuanto a muebles de sala o comedor destinados al hogar, por unidad debe disponerse de Bs 250.000 por unidad, y así sucesivamente. "Antes, la gente comenzaba desde octubre a pedir presupuestos, para remozar, pero eso ahora está limitado. El metro de tela, por ejemplo, para forrar un sofá está entre treinta a cuarenta mil bolívares", agrega este experto, quien compra el hilo de 500 metros en 25.000 y el carrete de 5.000 metros en 120.000 bolívares, más el galón de pega, que está en Bs 100.000. Todos son números redondos, indica el propietario de Auto Tapicería Guaiquerí. Buena profesión Con 25 años como tapicero, el valenciano Da Jackson Gordo, de 43 años, se siente orgulloso de ese oficio. "Es una profesión buena, y no me puedo quejar, porque a pesar de la situación económica actual, al menos tengo clientes; más que todo empresas, que requieren de mis servicios", afirma. A los 15 años llegó a la isla de Margarita y desde entonces tapiza toda clase de muebles, con su negocio Inversiones Deco en Porlamar. Comenta que como los tiempos han cambiado, el ciudadano común ya ve cada vez más lejana la posibilidad de renovar o mantener su mobiliario, debido a los precios de los materiales. Agrega, por otra parte, pensar en ir a una mueblería para comprar nuevos muebles, tampoco es fácil. "Tendrías que disponer de dos o cuatro millones de bolívares, porque hasta la madera ha encarecido demasiado". -Hace como un mes un cliente pudiente me encargó que le tapizara dos butacas, y él compró el cuero en Caracas. Todo le salió en tres millones de bolívares. A diferencia del semicuero, que sí lo venden por metro, en el caso del cuero éste se vende por pie (33x33 cms) y no en la Isla, sino en grandes ciudades como Caracas y Valencia, explica. Su precio se ha triplicado en mes y medio. "Y es que todo está con precios así. En lo personal, se me ocurrió recientemente ponerme a pintar mi casa, y me quedé sorprendido porque un galón de pintura en aceite está en 160.000 bolívares, y la pintura de caucho tipo C en Bs 30.000; la B en 70.000 y la A, de mayor calidad, supera los 100.000 el galón". -A veces me pongo a pensar que al paso que vamos en Venezuela, vamos a terminar como en Cuba, con los viejos carros, los muelles mullidos y las casas desvencijadas o cayéndose, a falta de mantenimiento. Ojalá que no suceda así, pero es que ya hoy cualquier cosa que uno haga significa un esfuerzo y sacar de donde no tiene para resolver situaciones. De verdad que uno da gracias a Dios, porque aún tenemos trabajo, pero no todo el mundo podrá tener los reales para renovar. Con un bebé de dos años y esposa junto a la cual planea mejoras en casa para Navidad, Darwing se atreve a soñar en remozar sus espacios hogareños, pero queda abismado ante los altos costos. Busca opciones y por redes sociales logra dos sofás usados a Bs 250.000; gasta 300.000 en telas y reúne para mano de obra. Así teje la ilusión.
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