Porlamar
24 de octubre de 2026





EL TIEMPO EN MARGARITA 28°C






Dulce de leche frita, herencia de los franciscanos en la época de la colonia
La actitud, el valor debido y merecido, ya que una buena actitud puede darle un ingrediente especial y particular a todo lo que hacemos.
Juan José Hassan G.

27 Feb, 2018 |

"La cocina tradicional es la manera de ser de un pueblo". La salvaguarda del patrimonio gastronómico venezolano es tan importante como nuestra soberanía. Necesitamos de tu apoyo para conservarla y difundirla. J.J. Hassan

El Convento de San Francisco fue fundado en 1593 por fray Juan Ortiz de Valdivieso. Se dice que el dulce de leche frita lo trajeron los franciscanos a la isla de Margarita. Al pie del altar de la iglesia había un pequeño sótano, quizás una catacumba, que poseía grandes túneles de comunicación entre el Castillo de Santa Rosa y el Convento. Los franciscanos enviaban dulces de leche frita que colocaban al amanecer del domingo antes de la primera misa para obsequiar a los feligreses (tropa), en un rústico altar de esta capilla donde se encontraba una escultura antigua de san Francisco de Asís de 60 centímetros de alto, sobre un pedestal de 10x28x28 cm. El origen de la leche frita viene de los conventos franciscanos que la inventaron como postre para consumir la leche sobrante y que no se estropease. Dese cuenta que entonces no existían ni la electricidad ni los frigoríficos y se extendía a toda la población en tiempo de Semana Santa. Cuando todavía no se había inventado el azúcar, la receta se realizaba con miel. Con el paso de los años, ésta sería sustituida por el azúcar de caña a finales del siglo XIX. No sería hasta el siglo XX cuando aparecería en los hogares y en las casas de comida el azúcar blanca, que se usaría para realizar la receta tal y como la conocemos hoy en día.

Con el tiempo este popular dulce se mantenía en la tradición margariteña hasta el siglo XIX. Hay que recordar que este era un dulce típico de los españoles, al igual que el arroz con leche; con los años ha venido desapareciendo y muy ocasionalmente en alguna casa se rememora la colonización y sus arraigos coloniales.

Lo bueno de la leche frita es que tanto por los ingredientes como por su preparación, es un postre cuyo contenido de proteínas y grasas es muy bajo, y es por este motivo que las calorías que aporta a nuestro organismo, aproximadamente 100 Kcal por ración, sea bajo comparado con otros postres de su mismo tipo.

Dulce de leche frita
Ingredientes para 4 personas

· Para hacer la leche frita:

· 400 ml de leche entera

· 35 g de Maicena (en la época no se usaba; la Maicena fue registrada como marca comercial en el año 1856 y adquirida por Corn Products Refining Co. en el año 1900. En su origen la leche frita se espesaba con yema de huevo).

· 80 g de azúcar

· La cáscara de un limón

· Un palo grande de canela

· Para rebozar la leche frita:

· Huevo batido

· Azúcar

· Canela en polvo

Procedimiento

Lo primero que hay que hacer es preparar una leche llena de sabor, infusionando el azúcar, el palo de canela y la cáscara del limón en 300 ml de leche. Cuando llegue a ebullición, apagamos el fuego. Para que la leche tome mucho sabor, tapamos la cacerola y la dejamos así durante 15 minutos.

Colamos la leche infusionada y la pasamos a una olla limpia. Seguidamente, en los otros 100 ml que habremos dejado en la nevera para que estén bien fríos, disolvemos la maicena batiendo enérgicamente. Vertemos la leche con maicena sobre la leche infusionada y ponemos la olla de nuevo al fuego, removiendo para que se integren bien todos los ingredientes.

Si lo hacemos a fuego fuerte, la leche comenzará a espesar demasiado deprisa, por lo que es preferible poner el fuego al mínimo y remover continuamente para que la leche con maicena tarde más en espesar, y quede realmente rica.

Así conseguimos dos cosas: una, evitamos que se pegue en la olla, lo que podría arruinar el sabor; y dos, así evitamos que la masa de la leche frita nos quede cruda y sepa a harina. Tras unos 20 minutos removiendo, estará en su punto.

Volcamos la crema a un recipiente rectangular y cubrimos con un film de cocina que quede en contacto con la superficie, para evitar que nos salga "costra". A continuación, metemos la crema a enfriar en la nevera, al menos durante cuatro horas, pero mejor si lo hacemos de un día para otro.

Una vez fría, cortamos la crema en ocho porciones rectangulares, y las pasamos por maicena y huevo friéndolas en aceite caliente. Cuando se doran, las escurrimos sobre papel absorbente y las rebozamos con una mezcla de azúcar y canela en polvo.

¡Una delicia que evoca la herencia de antaño del gentilicio margariteño!

Para reflexionar:

Tenemos que hacer un esfuerzo por rescatar las recetas familiares, sacarlas de las mentes de nuestras madres, padres, tíos o abuelos, después documentarlas de alguna manera y recrearlas de vez en cuando. Pero lo más importante, es trasmitirle a las generaciones futuras el respeto y aprecio por lo propio, enseñarles la importancia de conservar el patrimonio cultural de nuestro país y mostrarles de algún modo la riqueza culinaria que tiene Venezuela. Esa es la mejor manera de promocionar nuestra cocina tradicional, porque la valoración de la cocina propia estimula el consumo de nuestros productos, le da continuidad a nuestras costumbres y tradiciones que termina por garantizar la protección de nuestro patrimonio culinario.

Un gran abrazo lleno de bendiciones y hasta la próxima semana.




Contenido relacionado












Locales | Sucesos | Afición Deportiva | Nacionales | Internacionales | Economía | Vida de Hoy | Gente Feliz | Opinión


Nosotros | HISTORIA | MISIÓN, VISIÓN Y VALORES