Porlamar
1 de octubre de 2022





EL TIEMPO EN MARGARITA 28°C






Beto Valderrama Patiño: La música margariteña es la madre de varios ritmos latinoamericanos
El impacto histórico de nuestros géneros tiene presencia en países como Cuba, Puerto Rico, Panamá y todo el Caribe. La décima se esparció por toda América, pero en la única región que se canta con seis variantes es en la isla de Margarita.
Mario Guillén Montero | @imathiox

Foto: Mario Guillén Montero | @imathiox

Alberto Beto Valderrama Patiño, una vida dedicada a la música neoespartana. / Foto: Mario Guillén Montero | @imathiox

6 May, 2022 | La música margariteña más que un género es un sentimiento arraigado en el corazón de los neoespartanos y orientales. Si alguien vive la pasión que generan estos ritmos es Alberto ‘Beto’ Valderrama Patiño, un verdadero cultor que se ha dedicado componer piezas, a promocionarla y sobre todo a preservarla, dándole el lugar que merece.

Valderrama nació en una casa de músicos quienes fomentaron el amor por los ritmos tradicionales margariteños. A su juicio los géneros insulares son muy ricos y tienen base en otras culturas.

“Hay destellos de la antigua Grecia y los árabes, España, Italia y Francia. Tenemos un museo inmaterial que no hemos sabido valorar, o se ha valorado poco. No hemos entendido el valor que tiene”.

Además, relata que la influencia indígena también está muy presente, al igual que los aportes negroides que la hacen rica en ritmos y compleja para ejecutarse.

En medio de la entrevista Beto Valderrama desenfunda un instrumento similar a una guitarra pero ovalado en su parte inferior, es una bandola oriental. Rápidamente la toca y produce un sonido inigualable.

“Sabrá Dios cuánto tiempo tiene este instrumento en Margarita. Por Cubagua entraron los primeros instrumentos de cuerda que llegaron a América a finales de 1500. La Vihuela española fue el primer instrumento que se tocó en este continente y entró por Nueva Esparta”.

Partiendo de esto considera que la música margariteña es la madre de todos los ritmos latinoamericanos, ya que desde Cubagua se comenzó a hacer música como hoy la conocemos.

“Tanto es así que tenemos relación con la música cubana, puertorriqueña, panameña, colombiana y de toda el área del Caribe, en todas esas zonas hay ritmos relacionados con la música margariteña. Un ejemplo es el punto cubano que es parecido al galerón, pero en seis octavos”.

Valderrama comenta que la décima se esparció por toda América, pero en la única región que se canta con seis variantes es en la isla de Margarita.

Beto Valderrama Patiño dice que la música margariteña tiene factores que impresionan a mucha gente conocedora y recuerda una visita a España donde tocó un Punto, lo que generó una revolución entre los asistentes y periodistas.

“Yo no sabía qué pasaba. Me preguntaban qué ritmo era y me sorprendí porque esta música tiene mucha relación con la española. Todos los presentes estaban fascinados”.

La generación de relevo la tiene cuesta arriba

Foto: Mario Guillén Montero | @imathiox

Beto Valderrama quisiera que en la Isla de Margarita se abriera un Museo de la Música Margariteña / Foto: Mario Guillén Montero | @imathiox

Para Beto la situación actual del país y la pandemia ha influido mucho en la formación de nuevos talentos. Resalta que lugares para la formación de los muchachos han cerrado, como las escuelas de cantos tradicionales.

En el pasado estas escuelas llegaron a ser un semillero de talentos, como también lo fue la Orquesta Tradicional Margariteña.

“Tenemos a Joseíto Ágreda, los hijos del compadre José Ramón Villarroel, Carlos Quijada, Dalmirito Malaver, El Pitufo Lárez y grupos musicales. Con eso tenemos para hacer un trabajo para hacer una buena difusión”.

A su juicio es necesario que los sectores público y privado apoye a esos grupos y jóvenes a mantener viva la música margariteña. Que se les dé un espacio en restaurantes y hoteles, que se roten para que todos tengan espacio.

“En eso el Sol de Margarita nos apoyó mucho, siempre tuvimos ese espacio para expresar nuestras opiniones”.

El bandolinista asegura que la música margariteña tiene su encanto, tanto que hasta en China durante una presentación pusieron a bailar a los asiáticos.

“Nos preocupa que no le demos valor a nuestra música. No estamos en contra de que vengan nuevos ritmos, pero hay que mantener la original. La cosa no pinta sencilla”.

Una vida marcada por la música

Beto Valderrama Patiño creció en un hogar lleno de música, su bisabuelo y abuelo tocaban la bandola. Al criarse en esta ambiente musical, ya a los 9 años dominaba el cuatro y luego la guitarra.

En su historia ha grabado varios LPs, a pesar de que en aquel entonces no había estudios de grabación en la Isla de Margarita.

También pudo realizar métodos de estudio de Mandolina y Cuatro, pasando por un libro llamado “Décima de mis cantares”.

En su haber ha tenido muchos alumnos, por lo que considera que una partecita de él está en cada joven que formó.

“No podrán olvidarse de mí tan fácil. Uno lo que ha hecho es transmitirle las experiencias, conocimientos y vivencias que he tenido. Al igual que yo tengo parte de maestros como Chelías Villarroel”.

Asegura que su misión ahora es ver como estas nuevas generaciones aún se llevan alguno de sus conocimientos. Sobre todo cuando la mayoría de los maestros se han ido.

Beto Valderrama Patiño quisiera que en la Isla existiera un Museo de Música Margariteña donde se tenga un registro de todo. Si algo le preocupa es que al morir toda esa documentación se llegara a perder.




Contenido relacionado












Locales | Sucesos | Afición Deportiva | Nacionales | Internacionales | Vida de Hoy | Gente Feliz | 50° Aniversario | Opinión


Nosotros | HISTORIA | MISIÓN, VISIÓN Y VALORES