Porlamar
14 de junio de 2026





EL TIEMPO EN MARGARITA 28°C






Científica venezolana presenta hallazgos clave sobre tortugas marinas tras dos años de investigación en Margarita
Un estudio financiado por una beca internacional permitió marcar hembras anidadoras, capacitar a más de 2.000 personas y construir una de las bases de datos más completas sobre tortugas marinas en Nueva Esparta
Brigitte Hernández Escalona Periodista Especializada

1 Jun, 2026 | La conservación de tortugas marinas en la isla de Margarita comienza a mostrar nuevos datos, nuevas rutas de acción y una radiografía más precisa sobre el comportamiento de una especie cuya supervivencia enfrenta múltiples amenazas en todo el mundo.

Tras dos años de investigación, monitoreo comunitario y trabajo de campo, la bióloga marina venezolana Adara González presenta los hallazgos de un estudio desarrollado en las costas insulares venezolanas, gracias a la beca internacional EDGE 2024 de la Zoological Society of London, que financió su proyecto a través de su programa de apoyo para la conservación de especies amenazadas.
Como es sabido, esta organización británica impulsa programas de formación y financiamiento dirigidos a líderes locales comprometidos con la protección de especies vulnerables en distintas regiones del mundo. Estas iniciativas buscan fortalecer las capacidades de quienes trabajan directamente en la conservación y generar un impacto sostenible en sus ecosistemas.
En este contexto, la investigación liderada por González junto al equipo de Turtle Point y desarrollada durante un período de dos años, tuvo como propósito fortalecer las estrategias de conservación de las tortugas marinas en el estado Nueva Esparta. El trabajo se centró en generar información científica sólida y confiable, optimizar y estandarizar los procesos de monitoreo, así como promover la participación activa de las comunidades costeras como actores fundamentales en las acciones y programas de protección de estas especies.
Según la bióloga venezolana, más allá de una investigación tradicional, el proyecto terminó convirtiéndose en una estructura de trabajo que unió ciencia, educación ambiental y participación comunitaria para responder preguntas fundamentales: cuántas tortugas llegan realmente a anidar, cuáles son sus patrones de comportamiento, qué amenazas enfrentan y cómo construir mecanismos sostenibles para protegerlas, entre otras.
“La fase final de la investigación concluye en el mes de octubre, momento en el que presentaremos los resultados finales incluyendo esta temporada de desoves”, declaró la bióloga. No obstante, adelantó que los hallazgos preliminares ya revelan información inédita sobre el comportamiento reproductivo de las tortugas marinas en Margarita, además de consolidar una metodología que podría fortalecer futuros programas de conservación en Venezuela.

Beca internacional para construir conocimiento local
Este proyecto de investigación nació a partir de una beca obtenida por González durante el 2024, dentro de un programa internacional de la Sociedad Zoológica de Londres dirigido a impulsar proyectos de conservación liderados por investigadores locales en regiones con especies amenazadas. La iniciativa forma parte de programas de apoyo que financian proyectos de investigación y fortalecimiento de capacidades para líderes emergentes en conservación.


El financiamiento contempló dos fases económicas: una primera entrega de 10.000 libras esterlinas y una segunda de 5.000 libras adicionales, recursos destinados a ejecutar el estudio, adquirir equipos y desarrollar actividades de campo y formación; incluyendo el monitoreo nocturno en playas.
Según explicó González, uno de los principales objetivos consistía en producir información científica sólida sobre la situación de las tortugas marinas en Margarita, particularmente en dos playas consideradas estratégicas para la especie: Playa El Agua y Playa Parguito, ambas en el municipio Antolín del Campo.
“Estas playas fueron seleccionadas como ‘índice’, debido a su importancia histórica dentro de los procesos de anidación de esta especie. Como sabemos, durante décadas, organizaciones y grupos de conservación han desarrollado esfuerzos de seguimiento, pero existía la necesidad de unificar criterios y estandarizar procedimientos que permitieran consolidar una base de datos comparable a largo plazo. La investigación buscó precisamente cubrir ese vacío”, señaló González.
Entre los objetivos del proyecto, el mismo incluyó el desarrollo de un manual de protocolo para la recolección y manejo de datos asociados al monitoreo y avistamiento de tortugas marinas.
“La estandarización constituye uno de los elementos más importantes dentro de la investigación científica aplicada a la conservación. Sin dudas, la ausencia de protocolos unificados puede generar registros inconsistentes que dificultan posteriores análisis poblacionales”, explicó.
La nueva metodología técnica permitirá que investigadores y grupos de monitoreo trabajen bajo criterios comunes, con parámetros precisos, relacionados con identificación de individuos, observación de comportamiento, localización de nidos, seguimiento de anidaciones y registro de eventos relevantes durante el trabajo nocturno en playa.


Marcaje de anidadoras
Otro de los hallazgos más relevantes del proyecto fue el marcaje de tortugas marinas anidadoras. Durante el período evaluado se identificaron 12 hembras con anidación recurrente y 11 de ellas fueron marcadas exitosamente con placas especializadas que permiten su identificación individual.
Este seguimiento facilita conocer patrones como la frecuencia de retorno, el comportamiento reproductivo y los desplazamientos de las especies. Además, el análisis de registros históricos y datos recientes permitió construir un mapeo poblacional para observar tendencias en la dinámica reproductiva.
La investigación también comenzó a identificar factores externos que estarían afectando estos procesos. Entre ellos destaca la expansión de la Scaevola taccada, una planta exótica invasora que según investigaciones científicas, altera las condiciones naturales de las playas y afecta las áreas utilizadas por las tortugas para el desove.

Educación y monitoreo
La participación comunitaria fue otro de los pilares del proyecto, por lo que incluyó actividades educativas y talleres desarrollados durante dos años en Playa El Agua, Playa Parguito y distintos centros educativos de Nueva Esparta. El objetivo fue fortalecer las capacidades locales y aumentar el conocimiento sobre la importancia ecológica de las tortugas marinas.
Los resultados reflejaron un impacto significativo: más de 2.000 personas, entre estudiantes, prestadores de servicios turísticos y habitantes de comunidades cercanas, recibieron la capacitación. La iniciativa buscó involucrar directamente a quienes conviven diariamente en las playas, entendiendo que la conservación también depende del compromiso de las comunidades con la dinámica costera.
Como parte del proyecto se creó una red comunitaria de monitoreo que permitió mantener vigilancia permanente durante las temporadas de anidación, especialmente en horarios nocturnos. Además, se incorporó personal de las propias comunidades, contratando cinco personas en Playa El Agua y dos en Playa Parguito, fortaleciendo así una estructura local capaz de sostener el monitoreo y generar una valiosa base de datos científica.

Veinte años de historia bajo una nueva mirada científica
Otro componente clave del estudio fue el análisis histórico comparativo de cerca de dos décadas de registros de anidación en Margarita. Según González, la investigación permitió identificar patrones de comportamiento, cambios poblacionales y variaciones en la dinámica reproductiva de las tortugas marinas.
“La integración de datos históricos con información reciente nos ayuda a construir una visión más amplia sobre la evolución de las poblaciones monitoreadas. Parte de los resultados de este trabajo fueron presentados en marzo en Londres, quedando una última fase de junio a octubre, cuando termina la temporada de anidación 2026 para cerrar el estudio, presentando finalmente los hallazgos en revistas científicas especializadas”, recalcó.
Finalmente, destacó que el proyecto también deja una estructura de trabajo para futuras investigaciones, con protocolos estandarizados, redes comunitarias y personal capacitado. “Sin dudas, hemos fortalecido la conservación basada en la evidencia científica para comprender mejor a las tortugas y mejorar sus protocolos de protección en playa”, finalizó.

Convocatoria
La directora de Turtle Point, Adara González, invitó a jóvenes estudiantes de Biología Marina y otras disciplinas con interés ambiental a postularse a la nueva convocatoria de la beca EDGE, que ya abrió sus postulaciones para el próximo período. La iniciativa de la Zoological Society of London financia proyectos de conservación en Latinoamérica y ofrece a los venezolanos la oportunidad de presentar propuestas con impacto ambiental para recibir financiamientos. Interesados recabar más información en el siguiente enlace:
https://www.edgeofexistence.org/2027-edge-fellowship/




Contenido relacionado












Locales | Sucesos | Afición Deportiva | Nacionales | Internacionales | Vida de Hoy | Gente Feliz | 50° Aniversario | Opinión


Nosotros | HISTORIA | MISIÓN, VISIÓN Y VALORES