Porlamar
27 de mayo de 2018





EL TIEMPO EN MARGARITA 25°C






Votar por la Patria
Si estamos en una farmacia, y el tercio que se burla del término “Patria”, que identifica a una consigna del Gobierno y no patria misma, busca una medicina para su hijo, cuya salud es muy delicada a falta de ese medicamento, nos toca hasta reconocernos con la impotencia del ciudadano. En esos momentos de apremio acudir al 0800saludya es una inutilidad. Si le recomendamos al caballero que marque ese número y la respuesta es una mentada de madre, debemos aguantar el insulto.
Pedro Salima psalima36@gmail.com

11 May, 2018 | Es frecuente que en una cola, al momento de pagar, en una conversación, que alguien ante las dificultades por las que pasamos, diga —con un sonsonete chocante—: “pero tenemos patria”. Si estamos en una farmacia, y el tercio que se burla del término “Patria”, que identifica a una consigna del Gobierno y no patria misma, busca una medicina para su hijo, cuya salud es muy delicada a falta de ese medicamento, nos toca hasta reconocernos con la impotencia del ciudadano. En esos momentos de apremio acudir al 0800saludya es una inutilidad. Si le recomendamos al caballero que marque ese número y la respuesta es una mentada de madre, debemos aguantar el insulto. Por eso nos arrecha con el camarada Maduro cuando afirma que en Venezuela nadie se ha muerto por falta de una medicina. Es una mentira cruel.

No es fácil abordar esta realidad, por eso el constituyente David Paravisini declaró el año pasado que resultaba muy difícil salir a pedirle el voto a la gente, pues la crisis económica, los altos precios y la precariedad del transporte público agobiaban al pueblo. Días más tarde, el también constituyente Julio Escalona, reflexionó sobre el tema. Ambos coincidían en que la Asamblea Nacional Constituyente no había llenado las expectativas de los electores. Lamentablemente, estas opiniones de dos constituyente no generaron ningún debate en el seno de la ANC, ni dentro del gobierno, ni en el PSUV. Sabemos que los hermanos Rodríguez, Diosdado y Pedro Carreño acostumbran a decirnos que todo está bien y que los venezolanos somos felices porque votamos.

A la final, el curadurismo de los hermanos Rodríguez, Diosdado y Carreño, la robadera de la Guardia Nacional, los negocios de una corrupta casta militar que se ha formado a la sombra del poder, y la permisividad del camarada Maduro con la corrupción militar no pasan de arrecharnos más, de acentuar las dificultades (en especial con el tema de la corrupción); pero lo otro, lo que vemos del otro lado, es terrible, es el odio y la muerte. Que Maduro nos diga que en Venezuela nadie muere por falta de medicina se convierte en una nimiedad ante el fascismo que quema vivo a un ser humano por el color de su piel o que le vuelen la cabeza a un motorizado con una guaya. Y, de paso, lo celebren como un avance en sus luchas. Lo peor es que esa conducta asesina es promovida por grandes figuras de la derecha internacional, por poderosos medios de comunicación y hasta por el propio presidente de los Estados Unidos, que hoy es un loco criminal de apellido Trump, pero que ayer fueron Bush, Reagan, Nixon, Obama, quienes invadieron, bombardearon, acribillaron pueblos con la misma facilidad con que hoy el señor Trump lanza bombas contra Siria, celebra los asesinatos de palestinos y busca ahogar económica y financieramente a Venezuela.

Por eso hablamos de votar por la Patria. Es votar para que no nos entreguen al Fondo Monetario Internacional. Es votar contra aquellos que van al exterior a pedir más hambre y miseria contra el pueblo “para derrocar al dictador”.
Es simple, se trata de no entregarle el país a una potencia criminal. Es preferible, más sano y menos peligroso seguir peleando contra la ineficiencia y la corrupción.




Contenido relacionado












Locales | Sucesos | Afición Deportiva | Nacionales | Internacionales | Gente Feliz | Vida de Hoy | Juan Griego | Opinión


Nosotros | HISTORIA | MISIÓN, VISIÓN Y VALORES