Porlamar
15 de abril de 2024





EL TIEMPO EN MARGARITA 28°C






Cachicamo trabaja pa'lapa
En cualquier caso, el tiempo transcurre inexorablemente y según el cronograma aprobado por el CNE, la inscripción del candidato se realizará entre los días 21 y 25 de marzo.
José Gregorio Rodríguez R. jotaerre577@gmail.com

14 Mar, 2024 |El sector de la oposición que se arroga indebidamente ante los ojos de Venezuela y el mundo, la exclusividad de la representación del antichavismo vernáculo, autodenominada Plataforma Unitaria (PU), atraviesa por momentos supremamente difíciles.
Todavía no ha podido superar el enorme golpe que recibió el 22 de octubre 2023, cuando una dirigente política que de alguna manera venía cuestionando el accionar de esa alianza, se alzó con un contundente triunfo, que la convirtió no solo en la candidata presidencial del sector, sino también en la máxima referente y líder indiscutible de la PU. Los que suponían que ganaría la primaria, nunca se imaginaron que recibiría una mayoría tan abrumadora que sobrepasó el 90% del número de electores participantes.
La dirección política de la PU, se inhibió de participar “políticamente” del proceso de primaria, se eximió de ofrecer orientación y entregó la conducción total de la elección del candidato a la Comisión Nacional de Primaria (CNdP).
En la medida que el proceso fue avanzando, la dirección de la PU decidió “mirar para otro lado” y dejar que la CNdP asumiera la solución de los dos grandes problemas que se presentaron; uno, la participación del CNE en la primaria, y dos, la discusión y aprobación de un método para sustituir al candidato, en caso que quien resultara electo estuviera inhabilitado para participar en la elección presidencial de este año.
Pero lo peor de todo es que en dos momentos distintos, con la materialización de la renuncia, primero, de Rafael Arraiz Lucca, presidente suplente, y, María Carolina Uzcátegui, vicepresidenta de la CNdP, la dirección de la Plataforma Unitaria fue alertada de la situación y no hizo nada para corregir el entuerto.
Efectivamente, el 16 de junio en el mensaje por la red social twitter en el que, Rafael Arraiz Lucca, anunció su renuncia escribió: “Hasta hoy acompaño a la CNP en mi condición de suplente. Creo que, sin el CNE, y los centros electorales, es imposible hacer la elección primaria de manera extendida. La PU podría optar por otro método para escoger el candidato presidencial de este sector de la oposición”.
Posteriormente, el 26 de julio, en una extensa carta de renuncia en la que explicó las razones de su renuncia, María Carolina Uzcátegui, escribió: “Me duele asumir que este proceso de primaria está siendo utilizado por intereses que, lejos de creer en la fortaleza de los procesos democrático electoral, hoy juegan a enrumbarnos por proyecto personales y no colectivos”.
En la medida que el tiempo avanzaba y se acercaba el 22 de octubre, muchas fueron las voces calificadas que alertaron sobre la necesidad e importancia que la PU tuviera listo un método para la sustitución del candidato en caso de presentarse una situación como la que hoy está a punto de dividirlos.
La dirección de la PU no sólo no hizo nada, sino que trató el tema con absoluta irresponsabilidad, cuando un mes antes de la elección primaria, el coordinador general de la alianza, Omar Barboza, declaró a los medios de comunicación que la única política que tenían planteada era la realización de la primaria y que no tratarían el tema de la inhabilitación.
Hasta que llegó el día de la convocatoria del Consejo Nacional Electoral (CNE) a la elección presidencial para el 28 de julio próximo, y a los señores de la PU les explotó la situación en el rostro. La confusión reina entre sus seguidores.
Por un lado, están quienes insisten en que la candidatura de MCM es irreversible, insustituible; y buena parte de ellos parecen dispuestos a jugarse nuevamente la carta de la violencia callejera, convocando a una movilización hasta el CNE, a sabiendas que no podrán hacer efectiva la inscripción de su candidata, otros tantos, proponen el desconocimiento del resultado de la elección del 28 de julio, con el acompañamiento y respaldo de algunos actores de la comunidad internacional.
En este sector se encuentran los más radicales, quienes además tienen copadas las redes sociales con mensajes apocalípticos, como el de un conocido artista de TV, quien, desde la comodidad de su confortable apartamento en Miami, sentenció que el “hasta el final” de MCM son las marchas, “hasta el final” son las guarimbas, “hasta el final” son las calles bloqueadas, “hasta el final es hasta el final”. Violencia pura y simple.
Por otra parte, están los que sostienen que de cualquier forma hay que participar en las elecciones presidenciales del 28 de julio próximo, defienden la urgencia de resolver la sustitución de la candidata, pero todavía no resuelven como hacerlo, cuál sería el método para la selección de una nueva candidatura y examinan varias opciones. Una, que MCM designe a dedo el nombre del candidato que la sustituya; la otra, que la escogencia sea el producto del más amplio consenso posible.
En cualquier caso, el tiempo transcurre inexorablemente y según el cronograma aprobado por el CNE, la inscripción del candidato se realizará entre los días 21 y 25 de marzo. Algunos sostienen que pueden inscribir varios aspirantes y que quien esté mejor posicionado debería recibir el respaldo de los otros candidatos en el lapso previsto por el CNE para la sustitución de candidaturas que aparezcan en la máquina de votación, el cual se realizará entre el 1 y el 20 de abril.
Pero el asunto no es tan fácil para la oposición que se agrupa en la PU, mientras debate si participa o desconoce la elección del 28 de julio, si presenta otra candidatura distinta a MCM, si “coge calle” y se desata la violencia, si promueve más sanciones, si llama a la abstención o lo que sea que finalmente decida, el tiempo pasa y los otros sectores de la oposición están “en el ruedo” con sus candidatos, recorriendo el país y, el gobierno nacional, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y el Polo Patriótico, avanzan con todo su esfuerzo concentrado en el objetivo de lograr la reelección de Nicolás Maduro Moros, en la presidencia de la república.
La verdad es que la señora María Carolina Uzcátegui, advirtió lo que está pasando desde julio del año pasado y no hicieron nada. La dirección política de la PU se quedó “privada”, le quitaron la calle y el liderazgo, entregando la vocería a los sectores más radicales de la oposición venezolana.
¡CACHICAMO TRABAJA PA’ LAPA!




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