Porlamar
18 de diciembre de 2018





EL TIEMPO EN MARGARITA 25°C






¡El juglar, Susano Salazar!
A su hijo Poncho en Villa Rosa, quien ejerce la profesión de artesano del yerro y la soldadura, a su familia, amigos y pueblos que no lo olvidan vaya esta Cartica en los fieles de mi Volador y, que el hilo se reviente surcando los aires Caribes y, el Volador se la lleve y entregue a Dios, personalmente ahí, donde sé que está Susano, gozando una y parte de la otra, en el famoso Bar La Gloria… ¡Gózala y parrandéala, Susanooooo!
Perucho Aguirre

6 Jul, 2017 | Esa vez La Mar de Coche, de azules indescriptibles, nubosidad de figuras bellísimas y arreboles de notable lumínica optó por una apacible y callada calma que los cochenses captaron, en todos los ambientes de la población como algo anormal; de sumo cuidado -¿no será que irá a ocurrir como en Cubagua, por ahí por los años 1541 y la mar se transformó en una terrible fiera y pasó por encima de esa Isla? ¡Menos mal que ya se habían llevado a la Virgen para El Valle del Espíritu Santo, un poquito antes de eso, sí…! En este instante, de hoy, Coche, estaba apesadumbrada y nadie entendía el por qué…

-Adiós, cará si hasta los botes, tres puños y piraguas se niegan a salir de pesquerías, los velámenes no se dejan izar, los motores a prender y los canaletes no se dejaron sacar de los rincones y techos de las rancherías… El silencio que apareció, luego, colmó la incertidumbre de los ánimos. ¡Un temor luctuoso invadió los corazones! Se hizo rítmica la tristeza en los ojos de los peces, tijeretas, gaviotas y alcatraces. Por cierto que a uno de estos estrambóticos animales se le oyó musitar: ¡Qué vaina, qué vaina, Susano Salazar, ahora sí nos jodimos!...

Las proas quietas y de bauprés decaído. Anzuelos como con flojera y las carnadas desaparecidas. Eso corrió por toda la costa del Oriente venezolano. –Había muerto Susano Salazar, el famoso compositor de “La Lisa” y creador de extraordinarias diversiones en la Isla de Coche. Los bellos azules de siempre tornándose en morados estandartes y las nasas, ahí, quedaron en aguarda y al arribo de la alegría, al arribo de la alegría. En Araya ocurrió algo parecido. Susano, nacido en Coche, se había criado y formado ahí, en ese blanquecino terrón de sal de Araya. Porlamar, no, El Puerto de La Mar, Cumaná y Carúpano también le dedicaron su tristeza a este ductor y juglar de la canción y diversión marinera. Músico de guitarra, cuatro y bolerista de los buenos. Aguinaldos, polos, jotas, gaitas, puntos y malagueñas corrieron con Susano Salazar más de un trueno… ¡Parranderísimo, si y enamorador, el condenao…!

Por esta serie de circunstancias de corte e índole musical del canto y el folklore nuestro, anduvimos más de una vez. Él, un hombre ya, hecho y derecho y, yo, apenas un muchacho ejercitándome con estos bandidos dulces y decentes, para luego hacerlo bien. ¡Desafortunadamente se aparece “La Pelona” y, al zipote los enfermos! Susano lo hizo en la radio, también, pero, por encima de todo, lo logró con el pueblo. Por eso fue querido, llorado y aún se le recuerda… Araya le debe una estatua de sal y Coche también le debe otra. ¿Verdad, Campito?

A su hijo Poncho en Villa Rosa, quien ejerce la profesión de artesano del yerro y la soldadura, a su familia, amigos y pueblos que no lo olvidan vaya esta Cartica en los fieles de mi Volador y, que el hilo se reviente surcando los aires Caribes y, el Volador se la lleve y entregue a Dios, personalmente ahí, donde sé que está Susano, gozando una y parte de la otra, en el famoso Bar La Gloria… ¡Gózala y parrandéala, Susanooooo!

¿Azul?




Contenido relacionado












Locales | Sucesos | Afición Deportiva | Nacionales | Internacionales | Gente Feliz | Vida de Hoy | Semanario | Opinión


Nosotros | HISTORIA | MISIÓN, VISIÓN Y VALORES